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Benfica: El espíritu de Dnipropetrovsk

Dos veces campeón de Europa, cinco finales disputadas en la década de los ’60 y otras dos en los ’90. El SL Benfica fue una referencia en Europa gracias a la dirección del húngaro Béla Guttmann y once Águias sobre el césped. FC Barcelona y Real Madrid CF fueron las víctimas del conjunto lisboeta en sendas finales disputadas en 1961 y 1962. Ramallets, Kubala, Kocsis, Luis Suárez, Evaristo o Czibor buscaban el título el 31 de mayo de 1961 en el Wankdorf Stadium de Berna (Suiza), pero enfrente estaba un Benfica que había superado sus cuatro eliminatorias por un mínimo de tres goles en el global.

José Águas, leyenda encarnada llegó a la final con diez goles en su haber, mientras que su más inmediato perseguidor era Evaristo (con seis). El propio Águas y Ramallets en propio puerta dieron la vuelta al tanto inicial de Kocsis. El 3-1 lo puso Coluna para que Czibor redujese distancias a falta de 15 minutos del final. Al curso siguiente, ya con Eusébio en el primer equipo, los lisboetas llegaron a ir perdiendo 0-2 y 2-3, pero entonces apareció el mozambiqueño para anotar el 4-3 y el 5-3 y dejar en nada el hat-trick de Ferenc Puskás.

Esos dos recuerdos corresponden a los títulos europeos del Benfica en su historia. Posteriormente llegó a cinco finales más, pero todas se saldaron con derrota. En la era UEFA Champions League, el club luso nunca ha alcanzado una final. De hecho, ni siquiera ha disputado unas semifinales, ronda a la que hoy aspiran en Stamford Bridge, pero para ello deberán remontar el 0-1 con el que se saldó el choque de ida. Con Garay en Lisboa y Luisão siendo duda hasta última hora, Jorge Jesus podría optar por una dupla novedosa formada por Javi García y Emerson. El reto sería aún más difícil, y haría rememorar esos días de gloria de 1960.

El último acceso a semifinales que consiguió el Benfica data de 1990. Tras no tener problema en la primera y segunda ronda de la Copa de Europa para batir al Derry City FC (República de Irlanda) por un claro 1-6 en el global y al Budapest Honvéd FC (Hungría) con un rotundo 0-9, el Benfica se cruzó en cuartos de final con el FC Dnipro evitando a conjuntos como el AC Milan, PSV Eindhoven, FC Bayern München o el Olympique de Marseille. El choque de ida frente a los soviéticos (hoy en día ucranianos) se saldo con un corto 1-0, que además llegó en el tramo inicial gracias al penalti marcado por el sueco Mats Magnusson. En la vuelta, y pese a la solvencia durante todo el torneo, el club portugués debía zanjar la eliminatoria. Tras un primer acto sin goles, Adesvaldo José Lima (en dos ocasiones) y el central Ricardo Gomes certificaron la eliminatoria.

Ese espíritu que se sacó en el segundo acto disputado en el Stadium Meteor puede ser un reflejo de lo que Jorge Jesus quiera hoy en Londres. Bien es cierto que a partir de las 20:45 (hora española) el Benfica partirá con un 0-1 de desventaja, pero si el equipo se asienta atrás, en la segunda mitad puede hacer mucho daño con puñales con Nicolás Gaitán, la contundencia de Óscar Cardozo y la magia de Pablo Aimar. Ese 21 de marzo de 1990, la parte encarnada de Lisboa recuperaba el sueño por la Copa de Europa, sensación que hoy quieren rememorar.

En la edición 1989-90, el Benfica también superó las semifinales al remontar el 2-1 que el OM sacó en el Stade Vélodrome con un tanto postrero del angoleño Vata a los 82 minutos. La final fue otra historia porque el Milan de Arrigo Sacchi sumaba su segunda Copa de Europa consecutiva. El gol de Frank Rijkaard dejó al Benfica sin título, y con un golpe tan duro que no han vuelto a alcanzar las semifinales. 22 años después, los lisboetas aspiran a llegar a la penúltima ronda, pero para ello deben superar a un escollo tan duro como el Chelsea (si hoy pasa llegaría a su sexta semifinal en los últimos nueve años). Desde luego, el espíritu de la década de los ’60 o de las dos finales de los ’90 debe viajar hoy de Lisboa a Londres. Es más, muchos querrían una segunda parte como la de Dnipropetrovsk con los tantos de Lima y Gomes.

Anexo: Eusébio llegó al Benfica bajo una gran controversia, ya que jugaba en el Sporting Lourenço Marques, filial del Sporting Clube de Portugal en Mozambique. Su debut oficial con los encarnados se produjo el día después que el 1 de junio de 1961, justo un día después que el Benfica ganase su primera Copa de Europa ante el Barça. La Federação Portuguesa de Futebol no permitió retrasar el choque de vuelta de la Taça de Portugal y por ello la segunda línea del equipo saltó al césped. El Benfica defendía un 3-1, pero cayó 4-1 contra el Vitória FC en Setúbal. Eusébio marcó un gol, pero falló un penalti (uno de los cinco en toda su carrera). Un año después, alzó la Copa de Europa maravillando a todo el continente.

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