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Claudio Ranieri, segunda decepción en la Roma

El 1 de septiembre de 2009 fue nombrado técnico de la AS Roma tras la salida prematura de Luciano Spalletti, que ya comenzó el curso con la sensación de desavenencias. En esa llego el veterano entrenador. Romano y de la AS Roma, Ranieri iniciaba aventura en el club que le vio nacer como futbolista. Claudio fue un defensa de nivel medio que a los 22 años tuvo la oportunidad de jugar con el conjunto de su ciudad.
No le fue bien, ya que tuvo presencia únicamente en seis encuentros ligueros con los romanistas. De ahí peregrinó al Catanzaro, echando raíces durante ocho temporadas y convirtiéndose en una institución con las aquile del sud. A los 34 años se retiró en el Palermo con la sensación agridulce de haber jugado con ‘su’ Roma, pero sin llegar a tener la presencia esperada pudiéndose ser parte importante en el esquema.
Sólo un año más tarde de su retiro se inició en los banquillos con el Campania Puteolana. Eso sí, previo paso por un Vigor Lamezia amateur. Napoli, Fiorentina, Valencia, Atlético de Madrid, Chelsea o Juventus han sido grandes escuadras que Claudio Ranieri ha dirigido, con dos torneos coperos (Coppa Italia con la Fiore y Copa del Rey con el Valencia) y dos supercopas (la italiana con los violas y la Supercopa de Europa con los ché). Su llegada a la Roma supuso un soplo de aire fresco. Racha en la Serie A asombrosa para dar caza al Inter de Mourinho, y una Europa League que truncó el Panathinaikos en una eliminatoria con un loco 6-4 para los helenos. El choque esencial en el intento de asalto del Scudetto fue ante la Lazio en el derbi romano. Ese día, Ranieri no se casó con nadie y sustituyó al capitán Totti por Menez. Enfado de Francesco, pero un nuevo esquema que ayudó a remontar el 1-0 con el que se marchó la Lazio al descanso. Doblete del montenegrino Vučinić y medio título en el bolsillo.
Relacionar el bagaje de resultados y títulos a la confianza a veces puede ser algo temerario, pero la jornada 35 de la pasada Serie A pudo ser un disparo al pie de la Roma. Cayeron 1-2 ante la Sampdoria cuando tenían todo a su favor, el Inter se terminó imponiendo y este año las cosas no están yendo bien. Octavos en el campeonato doméstico, a nueve de la Champions, que para más inri la ocupa la Lazio, y a 16 del título. El clavo ardiendo de la máxima competición continental lo ha destrozado el Shakhtar Donetsk, que con un póquer de brasileños excelsos incendió el Olimpico con su 2-3. Tras un mes de enero con cinco victorias en seis choques, el de febrero ha sido totalmente opuesto.
Empate con el Brescia (2-2) y después cuatro derrotas consecutivas. Lo peor no es el haber caído, sino que se recibieron 14 goles y la fractura en el juego se acentuó todavía más. En un gesto que le honra, Claudio Ranieri renunció a su cargo tras la durísima derrota con el Genoa que se produjo tras un 0-3 que parecía definitivo. El domingo no se aceptó que se marchase, pero ayer se confirmó el adiós de un romanista que no ha podido triunfar en su casa. El problema es que no es la primera vez. Ranieri se marcha tras casi año y medio, más o menos lo que duró en su etapa de futbolista. Una historia de amor odio que debería tener un tercer capítulo. Por justicia poética al menos.

Claudio Ranieri, segunda decepción en la Roma

El 1 de septiembre de 2009 fue nombrado técnico de la AS Roma tras la salida prematura de Luciano Spalletti, que ya comenzó el curso con la sensación de desavenencias. En esa llego el veterano entrenador. Romano y de la AS Roma, Ranieri iniciaba aventura en el club que le vio nacer como futbolista. Claudio fue un defensa de nivel medio que a los 22 años tuvo la oportunidad de jugar con el conjunto de su ciudad.
No le fue bien, ya que tuvo presencia únicamente en seis encuentros ligueros con los romanistas. De ahí peregrinó al Catanzaro, echando raíces durante ocho temporadas y convirtiéndose en una institución con las aquile del sud. A los 34 años se retiró en el Palermo con la sensación agridulce de haber jugado con ‘su’ Roma, pero sin llegar a tener la presencia esperada pudiéndose ser parte importante en el esquema.
Sólo un año más tarde de su retiro se inició en los banquillos con el Campania Puteolana. Eso sí, previo paso por un Vigor Lamezia amateur. Napoli, Fiorentina, Valencia, Atlético de Madrid, Chelsea o Juventus han sido grandes escuadras que Claudio Ranieri ha dirigido, con dos torneos coperos (Coppa Italia con la Fiore y Copa del Rey con el Valencia) y dos supercopas (la italiana con los violas y la Supercopa de Europa con los ché). Su llegada a la Roma supuso un soplo de aire fresco. Racha en la Serie A asombrosa para dar caza al Inter de Mourinho, y una Europa League que truncó el Panathinaikos en una eliminatoria con un loco 6-4 para los helenos. El choque esencial en el intento de asalto del Scudetto fue ante la Lazio en el derbi romano. Ese día, Ranieri no se casó con nadie y sustituyó al capitán Totti por Menez. Enfado de Francesco, pero un nuevo esquema que ayudó a remontar el 1-0 con el que se marchó la Lazio al descanso. Doblete del montenegrino Vučinić y medio título en el bolsillo.
Relacionar el bagaje de resultados y títulos a la confianza a veces puede ser algo temerario, pero la jornada 35 de la pasada Serie A pudo ser un disparo al pie de la Roma. Cayeron 1-2 ante la Sampdoria cuando tenían todo a su favor, el Inter se terminó imponiendo y este año las cosas no están yendo bien. Octavos en el campeonato doméstico, a nueve de la Champions, que para más inri la ocupa la Lazio, y a 16 del título. El clavo ardiendo de la máxima competición continental lo ha destrozado el Shakhtar Donetsk, que con un póquer de brasileños excelsos incendió el Olimpico con su 2-3. Tras un mes de enero con cinco victorias en seis choques, el de febrero ha sido totalmente opuesto.
Empate con el Brescia (2-2) y después cuatro derrotas consecutivas. Lo peor no es el haber caído, sino que se recibieron 14 goles y la fractura en el juego se acentuó todavía más. En un gesto que le honra, Claudio Ranieri renunció a su cargo tras la durísima derrota con el Genoa que se produjo tras un 0-3 que parecía definitivo. El domingo no se aceptó que se marchase, pero ayer se confirmó el adiós de un romanista que no ha podido triunfar en su casa. El problema es que no es la primera vez. Ranieri se marcha tras casi año y medio, más o menos lo que duró en su etapa de futbolista. Una historia de amor odio que debería tener un tercer capítulo. Por justicia poética al menos.

Solo ante el peligro

Opta al triplete, aunque el 99% de la población mundial (dudo que los hinchas del Inter y la Lazio juntos lleguen a esa minucia) desea que fracase. Ha subido todos los escalones que debía hasta llegar a la puerta del éxito, pero ahora tiene que acertar con las tres llaves, pero sólo tiene un intento. Durante toda su carrera se ha enfrentado a todo y a todos, pero en la última época se han exaltado estos piques. Y el portugués, ni corto ni perezoso, ha sacado su manual de la ironía para repartir a diestro y siniestro. A la Roma, al Milan, a la Juventus, a Claudio Ranieri, al Fútbol Club Barcelona, a Sergio Busquets, a la Federación Italiana y a quien se le ponga por delante. José Mourinho acumula cadáveres a los que se ha cargado en la sala de prensa mientras pone esa mueca con el gesto torcido. El problema es que hoy se puede iniciar La noche de los muertos vivientes. Si la Roma sale victoriosa (20:45 horas, Olimpico di Roma), Claudio Ranieri tendría motivos para devolver ese dardo envenenado al portugués. La Serie A parece clara para el Inter, pero la Roma todavía guarda un rescoldo de esperanza. La tercera llave es la que disputará en el Santiago Bernabéu frente al Bayern München.

El preparador portugués está ante cuatro partidos clave en su carrera, la final de Coppa, los dos encuentros de Serie A y la final de Champions. Al otro lado de la puerta están esperando todos los cadáveres que todavía relamen sus heridas, con la esperanza de que Mourinho, y por extensión el Inter, caigan en cada una de sus tentativas por alzarse con cada uno de los tres trofeos. En caso contrario, en el que ese 99% de la población que odia a Mou tenga que agachar las orejas habrá que prepararse para una masacre del portugués hacia sus víctimas del pasado. Pero lo más seguro es que caigan nuevos cuerpos intercalados en sus frases disparadas con bala.

La final de hoy será abierta. En los dos enfrentamientos entre los de Ranieri y Mourinho el balance es favorable para los capitalinos. El 8 de noviembre en el Giuseppe Meazza Vucinic puso por delante a los giallorossi, pero el camerunés Eto’o igualó la contienda para el 1-1 final. Hace apenas mes y medio la Roma venció por 2-1 con tantos de De Rossi (futuro sucesor de Totti en el corazón de la afición) y Luca Toni, que en el minuto 73 hizo inútil el empate de Diego Milito. Por ello, Mourinho quizás trata de echar balones fuera y no acordarse de los dos enfrentamientos anteriores para hablar de su futuro, de su intención de entrenar en España y de recordar a la cúpula interista que si gana la Champions League dispone de una cláusula para salir como un héroe de Milán e irse sin mirar atrás a España…o eso dice él.

Sobre el terreno de juego pienso que la Roma saldrá con más ganas, por una mezcla de rabia hacia Mourinho y otro poco el poder vengar esa Serie A que se les escapó entre los dedos hace diez días. La Roma saldrá con Júlio Sérgio en la meta; una línea de cuatro con Cassetti, Burdisso, Juan y el noruego Riise; un trivote férreo y con llegada con Pizarro, De Rossi y Perrotta, mientras que la tarea goleadora queda para el francés Ménez, el capitán Totti y el ariete Vucinic. Por su parte, el protagonista de esta final, sí, da mucha pena que un señor de traje se lleve más portadas que los 22 futbolistas, saldrá con: Júlio César bajo los palos; Maicon y Zanetti en los costados, con Cordoba (sustituye al brasileño Lúcio) y Samuel; Cambiasso y Motta como herramienta para frenar el centro del campo rival y las acometidas de Totti y Ménez; Sneijder con libertad en la zona ancha; y Pandev, Eto’o y Diego Milito en la delantera. El punta argentino será el hombre más adelantado, mientras que Samuel y el macedonio se batirán el cobre en las bandas en una muestra más de su incontestable condición física.

Roma vs. Inter, Totti vs. Zanetti, Ranieri vs. Mourinho y Mourinho vs. el resto del mundo. Bueno, frente al mundo entero salvo ese 1%, que se alegrará si logra acertar al introducir su llave en la cerradura.

No cuesta nada sonreír

El triunfo que ayer consiguió la AS Roma en el Olimpico frente al Atalanta da un vuelco a la situación de la Serie A y deja al todopoderoso Inter como perseguidor después de vivir un año tranquilo en el que nadie daba crédito por una caída del cuadro de Mourinho de la cabeza de la tabla.

Y el tropiezo llegó. Enfrascado en la rocosa Champions League, el cuadro de Milán se ha ido dejando puntos por el camino, pequeños tropiezos que tras unos meses se han convertido en una bochornosa remontada por parte de los gialorossi. Tras un comienzo desastroso con dos derrotas de inicio (en cancha del Genoa por 3-2 y en el Olimpico por 1-3 frente a la Juventus), la presidenta del club capitalino, Rosella Sensi, negoció con Claudio Ranieri a espaldas del amado Luciano Spalletti. Éste, cansado de ver como se marchaban las estrellas, harto de los rumores de compra del club y ante una temporada complicada en la que la Roma no estaba en la Champions League, decidió abandonar el barco en cuanto escuchó los cantos de sirena que colocaban al antiguo entrenador de la Juventus o el Atlético de Madrid. Al día siguiente, Ranieri era presentado como el encargado de sacar adelante el proyecto. El veterano preparador no se puso una meta concreta, ya que la Roma estaba acuciada por las deudas, en última posición y sin saber cómo iban a reaccionar jugadores como Totti o De Rossi ante un técnico férreo y que no iba a tragar con los vicios de las estrellas.

Poco menos de dos meses necesitó Claudio Ranieri para realizar su rodaje en los Lupis, ya que a partir de la derrota del pasado 28 de octubre en Udine iniciaron una racha triunfal que todavía dura. Ese día en Friuli, la Roma cayó por 2-1 con un gol de Floro Flores en el minuto 84, y Francesco Totti observaba la clasificación viendo que el Inter les aventajaba en 15 puntos, y el gran capitán se lamentaba de ver como otro año no podría celebrar un título. Totti no se quedó en la Roma por ganar títulos, se quedó por amor a unos colores, a una camiseta y a un sentimiento, pero este año puede volver a ser levantado a hombros por la mitad de la ciudad gialorossi y considerado como el Emperador de nuestra época.

Desde aquel fatídico 28 de octubre, la Roma ha cosechado 17 victorias y seis empates, que le han dado 57 puntos. Por su parte, el cascarrabias de Mourinho ha sumado 15 puntos menos en el mismo periodo de tiempo (11 victorias, nueve empates y tres derrotas) y ahora ya no son la referencia para ganar la Serie A. Con Totti, De Rossi (en la imagen), Vucinic o el resucitado Luca Toni, la Roma lidera la tabla después de más de dos años.

En las últimas semanas, Mourinho se ha dedicado a criticar a sus rivales en la Serie A y afirmó que “este campeonato no es una lucha de tres, sino una lucha entre un equipo contra muchas cosas”, haciendo alusión a que los árbitros y todos los rivales van a cuchillo contra el Inter, y no tiene nada que ver que los neroazzurri acumulen más de dos meses sin encadenar dos triunfos seguidos en el campeonato doméstico. Mientras Mourinho rechina los dientes viendo fantasmas donde no los hay, Ranieri recuerda una frase que pronunció en su presentación con una sonrisa de oreja a oreja: “Hace sólo un año y medio la Roma quedó a media hora de ganar el Scudetto. Parecía que esa frase inocente de Ranieri no iba a tener repercusión, pero ahora su Roma está ante la posibilidad de llegar a esa última media hora con opciones de ser campeones.

El calendario es similar para los dos aspirantes. La Roma estrena su liderato el próximo fin de semana en su campo, aunque como visitantes en el derbi romano ante la Lazio. Un encuentro complicado, pero que con el subidón de ser líderes y de un enfrentamiento directo, los jugadores no necesitan más motivación para afrontarlo. Por su parte, el Inter recibirá a una Juventus sin mucha ambición y que puede caer con estrépito si el inicio no es bueno. La jornada 35 tendrá un Roma – Sampdoria (están luchando por la cuarta plaza) y un Inter – Atalanta (que busca evitar el descenso), mientras que la antepenúltima jornada será la que deberá decidir el campeón. Con la visita de los de Ranieri a Parma y la del Inter al Olimpico para enfrentarse a la Lazio (curioso favor en que podrían hacerle a sus enemigos), las dos últimas jornadas parece que serán plácidas para ambos conjuntos al medirse a clubes que ya no se jugarán nada. La Roma jugará frente al Cagliari y el Chievo, mientras que los de Mourinho reciben al Chievo y acaban el campeonato en Siena.

Todavía restan cinco jornadas, pero los próximos tres duelos van a decidir el futuro campeón de la Serie A con seis enfrentamientos complicados, llenos de suspicacias y con muchos intereses en juego. Si el 16 de mayo Roma ruge será para venerar a sus héroes y para corear que su Emperador Francesco Totti tiene que ser incluido en la lista mundialista con el eco de los gialorossi todavía de fondo. Y como hace Claudio Ranieri, siempre es mejor mostrar una sonrisa de cara al público. Las derrotas no saben tan mal y las victorias alegran a más gente.

Jermaine Defoe, protagonista en una noche de Copas

El sueño del Leeds United se acabó cuando Jermaine Defoe quiso. Con su hat-trick en Elland Road, el Tottenham accede a los octavos de final de la FA Cup tras ganar el replay. Los otros dos encuentros que tuvieron que dirimirse en el desempate fueron el encuentro entre el Crystal Palace y el Wolverhampton Wanderers, que terminó con triunfo del Palace por 3-1, y la sorprendente victoria del Notts County en el DW Stadium con dos goles en los minutos finales de Hunt (’75) y un tanto en propia del defensa Caldwell tres minutos después. El escocés acaba de fichar por el Wigan, y este inicio no ha sido el mejor para el central. El club de Harry Redknapp llegaba a Leeds con el cartel de favorito, pero tras el empate en White Hart Lane y la victoria en 3ªRonda frente al Manchester United las cosas se igualaban. El duelo empezó de cara para el equipo de Premier con el primero de Defoe, pero antes del descanso Becchio puso el 1-1. Ya en la segunda parte, y cuando esta eliminatoria tenía todas las papeletas de terminar en la prórroga, apareció de nuevo el menudo delantero para con dos goles poner el nombre de los londinenses en los octavos de final y pensar ya en el encuentro que les enfrentará al Bolton Wanderers en el Reebok Stadium.

Las nuevas eliminatorias serán el 13 de febrero, y tendrán los siguientes enfrentamientos: Chelsea-Cardiff City; Southampton-Portsmouth; Crystal Palace-Aston Villa; Derby County-Birmingham City; Bolton Wanderers-Tottenham Hotspur; Fulham-Notts County; Reading-West Bromwich Albion y Manchester City-Stoke City.
En Francia, se jugó ayer la primera de las dos semifinales de la Coupe de la Ligue, la competición de los clubes profesionales. el Olympique de Marsella eliminó a domicilio al Toulouse tras la disputa de la prórroga por 1-2. El brasileño Brandao fue el héroe de la noche, tras igualar el choque en el minuto 86 y dar la victoria a los de Deschamps, que ahora esperan rival, que saldrá del duelo entre el Girondins de Burdeos y el Lorient.
La Coppa Italia se acerca a su desenlace, y ayer el Inter de Milan sacó un buen resultado en casa frente a la Fiorentina con una victoria por la mínima (1-0) con el solitario gol de Diego Milito mediada la primera mitad. Para hoy queda el encuentro entre la Roma y el Udinese, que se decidirá, como el partido de vuelta en el Artemio Franchi, la semana que viene. En la Scottish League Cup ya se conoce la final, que enfrentará al St. Mirren (que venció 0-1 al Heart of Midlothian) y al Glasgow Rangers, que ayer se deshizo en Ibrox Park del St. Johnstone con goles de Steven Davis y Lee McCulloch, quedando en anécdota el penalti marrado por Naismith a falta de 20 minutos para la conclusión de la semifinal.

Jornada en Europa: Chelsea, Girondins y Bayer Leve...

Sin duda el partido estrella de la Premier League era el Arsenal-Manchester United, que se saldó con victoria para los red devils con una gran actuación del extremo portugués Nani. De esta manera, los pupilos de Wenger se descuelgan a cuatro puntos del United, y a cinco del Chelsea, que además lleva un encuentro menos. Si ayer todo giró alrededor del partidazo entre Wenger y Ferguson, el sábado el Chelsea debía ganar para mantener el liderato. No fue un encuentro fácil para los blues, que sólo respiraron felices con el pitido fnal del colegiado tras el agónico 1-2 del capitán John Terry en el minuto 82. El encuentro se puso de cara pronto tras un gol tempranero de Anelka después de un pase de la muerte de Didier Drogba, pero el escocés Fletcher puso las tablas en el electrónico y entonces los de Carlos Ancelotti tuvieron que emplearse al máximo para mantener la primera posición de la tabla.

El Liverpool venció al Bolton Wanderers por 2-0 en Anfield Road y se acercan a un punto de los puesto de Champions tras el tropiezo del Tottenham en Saint Andrews (1-1), con un Alex McLeish que sigue manteniendo al Birmingham en una gran racha. Otro que se ha unido al carro de llegar hasta los puestos de la mayor competición continental es el Manchester City, que tras un triunfo fácil y cómodo fraguado en la primera mitad ante el Pompey también está a un punto de los Spurs. El Aston Villa es séptimo a dos puntos del cuarto puesto, y ya calienta motores para su desplazamiento del próximo sábado a White Hart Lane.

En Francia, el Lyon remontó finalmente al PSG, que se puso ganando por 0-1 en Gerland con un tanto del turco Erding, pero Gomis (minuto 77) y el veterano central brasileño Cris (min.81) completaron el 2-1 que deja al Lyon a nueve puntos de un Girondins de Burdeos que sigue con paso muy firme. El actual campeón de la Ligue 1 ganó en el campo del Grenoble, colista de la competición, después de ir perdiendo al descanso, pero los tantos de Gouffran, Chamakh y Cavenaghi dejaron una gran sonrisa a Laurent Blanc. Tras el Girondins marcha la revelación de la temporada, el Montpellier de René Girard, que sigue a seis puntos de los líderes después de que el sábado ganaran al Marsella por 2-0.

En la Bundesliga, y a falta de 14 jornadas, la competición es cosa de tres: Bayer Leverkusen, Bayern Munich y Schalke 04. Jupp Heynkes sigue en estado de gracia y todavía no conoce la derrota. Ayer, en cinco minutos mágicos, Kiessling, Derdiyok y Hyypia senteciaron su encuentro frente al Friburgo que concluyó 3-1. El Bayern de Munich venció por un claro 3-0, aunque los tantos no llegaron hasta la segunda mitad (Van Buyten, Mario Gomez y Robben), mientras que el Schalke 04 es el tercero en discordia que ha ganado cinco de los últimos seis encuentros con 16 de 18 puntos conseguidos desde el 6 de diciembre. Y el bastión de esta gran racha está siendo Kevin Kuranyi, que lleva cinco goles en las últimas seis jornadas.

Por su parte, en Italia el Inter de Milan, lider de la Serie A, no jugó este fin de semana, mientras que su inmediato perseguidor y máximo rival, el Milan, volvió a pinchar en San Siro con el Livorno (1-1) tras un tanto de Ambrosini al borde del descanso y el empate del veteranísimo Lucarelli, que aprovechó un fuera de juego mal tirado de la zaga rossonera. El gran beneficiado de la jornada ha sido la Roma de Claudio Ranieri, que gracias a la victoria en el Olimpico frente al Siena ha empatado con el Milan, aunque llevan un encuentro más. El joven Chuka-Okaka selló el 2-1 con un gran taconazo a falta de tres minutos.