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Balance Gold Cup 2011: Sobró tarta en Pasadena

Final soñada, eterno rival para dominar en el continente y un campo repleto con ese orgullo americano que tanto rebosa en los americanos. Da igual que estén en los instantes previos a escuchar su himno o comprando Doritos en el supermercado, el yankee tiene una dosis infinita de patriotismo. El encuentro comenzó a las 1.000 maravillas con un 2-0 que presuponía fiesta sobre el campo, pero México todavía tenía que manifestarse al respecto. Los cuatro magníficos del Chepo de la Torre comenzaron a carburar. Pablo Barrera por la derecha, Andrés Guardado por la izquierda, Giovani dos Santos con libertad y el Chicharito Hernández de referencia. El vendaval azteca se convirtió en ciclón y hubo remontada épica.

Sin duda, un campeonato perfecto para México, que cierra la Gold Cup con un pleno de seis victorias en otros tantos envites. 22 goles a favor y 4 en contra, máximo goleador (Chicharito con siete dianas) y un juego que vuelve a enganchar a una parroquia algo decepcionada tras el Mundial de Sudáfrica en el que el Vasco Aguirre tomó decisiones muy controvertidas. Quizás la incertidumbre de algunos jugadores sobre su futuro y el episodio de los cinco positivos sirvieron para espolear a un conjunto que comenzó barriendo en una fase de grupos espectacular (5-0 a El Salvador, 5-0 a Cuba y 4-1 a Costa Rica). Barrera (con el West Ham descendido), Guardado (en la misma situación con el Deportivo) y Giovani dos Santos (busca salir del Tottenham) tuvieron una marcha de más, que encima se vieron complementados por un Aldo de Nigris que mostró una efectividad absoluta (cuatro goles en 199 minutos, con una efectividad de un tanto cada 49 minutos y 40 segundos). La espina fue que no participó en la final debido a las lesiones de Márquez y Salcido. En todos los choques comenzó como suplente.

Estados Unidos comenzó con la dupla Altidore-Agudelo, para terminar en la final con Freddy Adu de falso delantero. Sí, el jugador que se hizo famoso en la adolescencia parece que ha tenido en la Gold Cup su reivindicación tras pasar el último año en el Çaykur Rizespor (Bank Asya 1.League) de la segunda categoría turca e intentará llamar a la puerta en la pretemporada con el S.L. Benfica. Posiblemente fue la pieza que le faltó al conjunto de Bob Bradley, una referencia ofensiva de nivel. Sin duda, el Estados Unidos-México era la final soñada, pero tanto Panamá como Honduras plantaron cara a los dos grandes. La selección de Dely Valdés cayó por 1-0 frente a los anfitriones con un tanto de Dempsey en el minuto 76 en un duelo polémico con una actuación arbitral dudosa. En el otro, y pese a que el resultado fue más amplio (0-2), Honduras obligó a México a ir a la prórroga. Ahí, y en seis minutos, De Nigris y Chicharito pusieron tierra de por medio para certificar el pase.

Precisamente fue Panamá una de las animadoras de la primera fase. Vencieron a Estados Unidos (1-2) y fueron primeros de grupo. De esta manera, los anfitriones se tuvieron que enfrentar en cuartos de final ante otro de los animadores del torneo, Jamaica. Con una mentalidad ofensiva, Richards, Shelton, Johnson o Phillips comandaron, con un pleno, y sin recibir goles, el Grupo B. 4-0 a Granada, 2-0 a Guatemala y 1-0 a Honduras. Los catrachos no pudieron contar con su estrella Wilson Palacios (Tottenham) y tras concluir segundos se cruzaron con la Costa Rica de La Volpe. 1-1 en los 90 minutos reglamentarios, sin goles en la prórroga y unos penaltis sin fallo de Honduras que les valieron acceder a la penúltima ronda.

La Volpe llegaba con dudas entre la prensa y la afición tica, pero su actuación en la Gold Cup ha implicado que suban estas críticas. Pero la irregular trayectoria de Costa Rica en el torneo continental ha quedado empañada por la luctuosa noticia de la muerte de Dennis Marshall cinco días después de hacer el gol de los suyos ante Honduras en los cuartos de final. Un accidente de tráfico se llevó la vida de futbolista del Aalborg BK danés. El Salvador, con detalles de Zelaya y Quintanilla, y Guatemala, con el Pescadito Ruiz como líder, accedieron como terceros de grupo, mientras que Canadá se quedó fuera, también con cuatro puntos, en un encuentro final ante Panamá que le igualaron en el minuto 91 y les dejó fuera del torneo en un instante.

El sábado se cerraron 21 días de fútbol en 13 estadios diferentes de toda la geografía de los Estados Unidos. 81 goles en 25 partidos para una media de anotación de 3.24 dianas. Se echaron de menos a futbolistas como Wilson Palacios o Bryan Ruiz (que tuvo que ser reservado por llegar tocado), hubo momentos de lo más exótico (como el Guadalupe-Canadá o la deserción del cubano Yosniel Mesa en el hotel de Charlotte escapando por la escalera de incendios), y vimos a una selección azteca que se agarró a un ataque demoledor pese a los casos de dopaje. Pero la muerte de Dennis Marshall ha empañado el ambiente de fiesta. Los americanos no pudieron ganar el trofeo en su país y sobró tarta en Pasadena, que los mexicanos se encargaron de introducirla con cuidado en su equipaje.

2011 Gold Cup: Costa Rica y México se citan en las...

Los cascos y armazones de esos superhombres con algunos músculos muy sospechosos no formaron parte de la fiesta de ayer. No había pinturas de guerra sobre el rostro, al menos de forma literal. El Cowboys Stadium tuvo en 240 minutos a cuatro culturas y sentimientos distintos. Costa Rica, Cuba, México y El Salvador fueron los encargados de amenizar una tarde en Arlington (Texas). Desde las 17:00 horas, y hasta las 21:00, los americanos pudieron disfrutar de ese deporte que hace unos años lo veían como un estorbo, que no entendían cómo era posible que existiese el empate y que les incomodaba estar obligados a presenciar 45 minutos seguidos antes de poder levantarse e irse a por otro refresco y un cubo, otro más, de alitas de pollo o patatas fritas.

Empezaba la Gold Cup (Copa Oro para los hispanos). Costa Rica saltó al césped sin su máxima estrella, Bryan Ruiz. El del Twente arrastraba problemas físicos y La Volpe prefirió no arriesgarle en un choque inicial con poco aliciente frente a Cuba. Tres enfrentamientos previos en esta competición con triunfos fáciles para los ticos: 7-2 (1998), 3-0 (2003) y 3-1 (2005). El gobierno y autoridades cubanas estaban más preocupados por una posible deserción (práctica habitual de sus deportistas cuando salen de la isla) que de apoyar a los leones del Caribe en una posible hombrada en territorio comanche. Convocatoria formada netamente por jugadores de la Liga local y unas camisetas de lo menos comerciales. Números enormes estampados en el pecho (ver la imagen), pocas nociones futbolísticas y detalles del mediapunta Alain Cervantes, que se contrarrestaban oportunamente con la deficiencia defensiva de una zaga que regaló ocasiones a los centroamericanos una y otra vez.

El ejemplo más claro se vio en el 4-0, que llegó en el minuto 47 (dos después del descanso) con un robo de Costa Rica tras saque de centro de los cubanos. Acababan de endosarles el 3-0 (obra de Marco Ureña), pero no les pareció suficiente y sin que transcurriesen 60 segundos vieron como Odelín Molina recogía otro esférico de sus mallas. Fenomenal pase de Bryan Oviedo (que actuó como mediocentro saliéndose de su posición habitual de lateral izquierdo) que Mora remachó entre risas al ver otro fuera de juego mal tirado por Fernández y Márquez. 5-0 y golpe sobre la mesa.

Ricardo La Volpe puso en liza a siete de sus nueve europeos. Sólo Cristian Gamboa (Fredrikstad FK) y Bryan Ruiz (se reserva para empresas de mayor nivel) fueron los emigrantes al Viejo Continente que no saltaron al césped de Arlington. Poca historia de un envite inaugural que cerró el telón al comienzo del segundo acto con el cuarto tanto costarricense. La grada fue de menos a más gracias a que a continuación era México y El Salvador los que pasarían a ser los actores principales. Los hinchas aztecas caldearon el ambiente con sus gritos de apoyo mientras veían que Cuba sería una comparsa cuando tuvieran enfrente a los de Chepo de la Torre.

La grada de la Tricolor creía que esa superioridad de Costa Rica sobre Cuba se iba a extrapolar en su partido frente a El Salvador. El guarismo así lo dictaminó, pero el desarrollo de la obra fue totalmente opuesto. Los salvadoreños salieron respondones. Y eso que apenas sabían el nombre de un seleccionador que aterrizó en el puesto el 6 de abril. Rubén Israel, para más inri, se ausentó del cargo ocho días después de su elección y no retornó hasta el 25 de abril. Su primera, y única, prueba con los Cuscatlecos fue el 29 de mayo, una semana antes del debut en la cita de la CONCACAF.

Nadie iba a pedirle milagros al míster, pero lo cierto es que aguantaron 55 minutos teniendo un nivel óptimo y poniendo en apuros varias veces al Memo Ochoa. A partir de ahí se descosieron y México bailó al son de Guardado y Giovani dos Santos. El Chicharito (en la imagen) se unió a la fiesta con el 2-0 para deleitar a la hinchada (que lo aclamaba a niveles de decibelios increíbles) con un hat-trick que culminó con un penalti lanzado a lo Panenka. Con Cuba y El Salvador como comparsas, México y Cuba se emplazan el 12 de junio (noche del 12 al 13 en España), en un cara a cara por decidir la primera plaza.

Hoy sigue la fiesta del fútbol norteamericano, centroamericano y caribeño con la primera jornada del Grupo B. Bizarrismo en estado puro con el Jamaica-Granada (18:00, hora local, 03:00 en España) y la aparición de otra de las punteras en un interesante Honduras-Guatemala (20:00 y 05:00). Estados Unidos quiere seguir impregnándose de soccer. Aún no ha debutado la selección de las barras y estrellas, pero la Gold Cup ya no para. Todos parten desde la salida, aunque México y Costa Rica ya se citan en las alturas.

2011 Gold Cup: Costa Rica y México se citan en las...

Los cascos y armazones de esos superhombres con algunos músculos muy sospechosos no formaron parte de la fiesta de ayer. No había pinturas de guerra sobre el rostro, al menos de forma literal. El Cowboys Stadium tuvo en 240 minutos a cuatro culturas y sentimientos distintos. Costa Rica, Cuba, México y El Salvador fueron los encargados de amenizar una tarde en Arlington (Texas). Desde las 17:00 horas, y hasta las 21:00, los americanos pudieron disfrutar de ese deporte que hace unos años lo veían como un estorbo, que no entendían cómo era posible que existiese el empate y que les incomodaba estar obligados a presenciar 45 minutos seguidos antes de poder levantarse e irse a por otro refresco y un cubo, otro más, de alitas de pollo o patatas fritas.

Empezaba la Gold Cup (Copa Oro para los hispanos). Costa Rica saltó al césped sin su máxima estrella, Bryan Ruiz. El del Twente arrastraba problemas físicos y La Volpe prefirió no arriesgarle en un choque inicial con poco aliciente frente a Cuba. Tres enfrentamientos previos en esta competición con triunfos fáciles para los ticos: 7-2 (1998), 3-0 (2003) y 3-1 (2005). El gobierno y autoridades cubanas estaban más preocupados por una posible deserción (práctica habitual de sus deportistas cuando salen de la isla) que de apoyar a los leones del Caribe en una posible hombrada en territorio comanche. Convocatoria formada netamente por jugadores de la Liga local y unas camisetas de lo menos comerciales. Números enormes estampados en el pecho (ver la imagen), pocas nociones futbolísticas y detalles del mediapunta Alain Cervantes, que se contrarrestaban oportunamente con la deficiencia defensiva de una zaga que regaló ocasiones a los centroamericanos una y otra vez.

El ejemplo más claro se vio en el 4-0, que llegó en el minuto 47 (dos después del descanso) con un robo de Costa Rica tras saque de centro de los cubanos. Acababan de endosarles el 3-0 (obra de Marco Ureña), pero no les pareció suficiente y sin que transcurriesen 60 segundos vieron como Odelín Molina recogía otro esférico de sus mallas. Fenomenal pase de Bryan Oviedo (que actuó como mediocentro saliéndose de su posición habitual de lateral izquierdo) que Mora remachó entre risas al ver otro fuera de juego mal tirado por Fernández y Márquez. 5-0 y golpe sobre la mesa.

Ricardo La Volpe puso en liza a siete de sus nueve europeos. Sólo Cristian Gamboa (Fredrikstad FK) y Bryan Ruiz (se reserva para empresas de mayor nivel) fueron los emigrantes al Viejo Continente que no saltaron al césped de Arlington. Poca historia de un envite inaugural que cerró el telón al comienzo del segundo acto con el cuarto tanto costarricense. La grada fue de menos a más gracias a que a continuación era México y El Salvador los que pasarían a ser los actores principales. Los hinchas aztecas caldearon el ambiente con sus gritos de apoyo mientras veían que Cuba sería una comparsa cuando tuvieran enfrente a los de Chepo de la Torre.

La grada de la Tricolor creía que esa superioridad de Costa Rica sobre Cuba se iba a extrapolar en su partido frente a El Salvador. El guarismo así lo dictaminó, pero el desarrollo de la obra fue totalmente opuesto. Los salvadoreños salieron respondones. Y eso que apenas sabían el nombre de un seleccionador que aterrizó en el puesto el 6 de abril. Rubén Israel, para más inri, se ausentó del cargo ocho días después de su elección y no retornó hasta el 25 de abril. Su primera, y única, prueba con los Cuscatlecos fue el 29 de mayo, una semana antes del debut en la cita de la CONCACAF.

Nadie iba a pedirle milagros al míster, pero lo cierto es que aguantaron 55 minutos teniendo un nivel óptimo y poniendo en apuros varias veces al Memo Ochoa. A partir de ahí se descosieron y México bailó al son de Guardado y Giovani dos Santos. El Chicharito (en la imagen) se unió a la fiesta con el 2-0 para deleitar a la hinchada (que lo aclamaba a niveles de decibelios increíbles) con un hat-trick que culminó con un penalti lanzado a lo Panenka. Con Cuba y El Salvador como comparsas, México y Cuba se emplazan el 12 de junio (noche del 12 al 13 en España), en un cara a cara por decidir la primera plaza.

Hoy sigue la fiesta del fútbol norteamericano, centroamericano y caribeño con la primera jornada del Grupo B. Bizarrismo en estado puro con el Jamaica-Granada (18:00, hora local, 03:00 en España) y la aparición de otra de las punteras en un interesante Honduras-Guatemala (20:00 y 05:00). Estados Unidos quiere seguir impregnándose de soccer. Aún no ha debutado la selección de las barras y estrellas, pero la Gold Cup ya no para. Todos parten desde la salida, aunque México y Costa Rica ya se citan en las alturas.

Francia y Uruguay no quieren sobresaltos, mientras...

El tormentoso paso de Raymond Domenech por la selección francesa podría tener hoy su último capítulo si caen frente a Irlanda, pero lo cierto es que es complicado que los bleus no saquen hoy el encuentro adelante y pierdan su billete a Sudáfrica. El entrenador galo seguirá apostando por Gignac arriba, en detrimento de Benzema, y tendrá a Anelka, Gourcuff y Henry como escuderos. En la contención, el intocable Lass Diarra y Aliou Diarra, y por detrás una línea segura con Lloris en portería. Enfrente, Trapattoni pondrá en ataque a Robbie Keane y Kevin Doyle, esperando que Duff ponga algún buen balón al área en las faltas que puedan aprovechar también Dunne y John O’Shea. En Montevideo, Uruguay tiene pie y medio en Sudáfrica tras el 0-1 logrado en San José gracias al tanto de Diego Lugano, y esta noche (0:00 horas) juegan el encuentro de vuelta en un encuentro que arbitrará el suizo Busacca. Los uruguayos saldrán con su once tipo que culmina con la pareja Luis Suárez-Diego Forlán. En los ticos, Saborio y el jugador del Twente Bryan Ruiz son las armas para buscar una remontada casi imposible, pero nunca se sabe.

Los dos partidos que sí que tendrán un caliz especial y que podemos catalogar de tragicomedia son los duelos entre Ucrania y Grecia, y Eslovenia y Rusia. Los ucranianos sacaron un empate a cero en tierras helenas, pero ese resultado es muy engañoso ya que un gol de los mediterráneos les hará tener medio billete en su bolsillo. El jugador del Celtic Georgios Samaras y Theofanis Gekas serán la punta de lanza, mientras que Ucrania depositará sus esperanzas de gol en el veterano Shevchenko y Artem Milevskiy, con Tymoschuk y Rotan esperando alguna llegada o jugada a balón parado. Mientras, Chygrynskiy se quedará en el banquillo casi con total seguridad. Otra de las encerronas que se pueden vivir en la jornada de hoy, además de la de Bosnia, es la de Maribor y que enfrentará a Eslovenia y Rusia. Los eslovenos llegan crecidos por el gol de Pecnik en el minuto 88 que les da mucha vida y hace que les sirva un 1-0 en casa para ir al Mundial. Pero la dinamita de los rusos en ataque hace que Eslovenia casi tenga la obligación de anotar dos goles, porque Arshavin, Pavlyuchenko o Bylialetdninov tienen mucha pólvora para batir a Handanovic en, al menos, una ocasión.

Egipto vela armas para la "final" contra...

El recibimiento que El Cairo ha tenido con los argelinos ha sido muy desagradable. Lo cierto es que los jugadores del Magreb van a tener que echarle mucho valor, además de ofrecer fútbol, para que el ambiente no se les apodere. Egipto debe hacer uno de esos partidos épicos para lograr el billete para Sudáfrica. El objetivo es muy complicado porque necesitan un 3-0 para rebasar a Argelia en la clasificación por el goalaverage. Sin duda, el de El Cairo es uno de los encuentros más apasionantes de este fin de semana en el que se resuelven los afortunados que irán a la cita mundialista en dos zonas: Oceanía/Asia y África. Mientras, la zona europea y la sudamericana/centroamericana se resolverá el miércoles.
En el Grupo A, Camerún tiene en su mano la clasificación, pero para ello tendrá que ganar en Marruecos (que no se juega nada) o esperar que Gabón no venza en Togo, que tampoco tiene nada en juego, pero se presupone que Adebayor querrá seguir engrosando sus estadísticas con el combinado nacional. En el Grupo B, la situación es similar que en el A, Túnez saca dos puntos a Nigeria, y ambos tienen que jugar lejos del calor de su público. Túnez visita Mozambique, mientras que las aguilas verdes se desplazan a Kenia. La tercera de las plazas por dirimir se decidirá en el mencionado Egipto-Argelia, que mañana a las 18:30 (hora española) vivirá su particular intento de remontada por parte de los faraones en ese 3-0 que deben conseguir. Sino, Argelia volverá a una cita mundialista desde la de México en 1986.
Pero la primera plaza que se va a resolver en estos cinco días de auténtico infarto en medio mundo se resolverá en pocas horas, ya que Nueva Zelanda y Bahrein (en la imagen) se enfrentan a las 8:00 (hora española) con la misión de dirimir quién se benecia del 0-0 cosechado en Asia. Ryan Nielsen será la baza defensiva de los kiwis, que si no reciben un tanto tienen el pase casi en el bolsillo. Arriba, Fallon, Killen y Smeltz son las armas para anotar, mientras que Bahrein apostará por el olfato goleador de Jaycee John, jugador del Mouscron y nacido en Nigeria, para lograr un hito histórico para los asiáticos. Otro de los duelos más calientes de este fin de semana será el partido de ida entre Costa Rica y Uruguay (domingo, 03:00 hora española). Los ticos se quedaron a un paso de acceder directamente al Mundial, pero un gol de Honduras en la prolongación les condenaron a esta durísima repesca (o repechaje, como dirían en Sudamérica) frente a Uruguay. El cuadro de Washington Tabárez ya mostró frente a Argentina que adolece de juego, que prescinde del centro del campo y que deja su fútbol a la suerte de las genialidades que tengan Luis Suárez o Diego Forlán.
Pero el grueso de las plazas que quedan por decidir se darán en Europa, donde todavía quedan cuatro billetes directos para Sudáfrica que se deciden entre el sábado y el miércoles, fechas para la disputa de las cuatro eliminatorias del Viejo Continente. La tarde del sábado será de altos vuelos y será complicado que alguna de las eliminatorias quede sentenciada. Si acaso, mi apuesta sería por el Rusia-Eslovenia (17:00, hora española), en el que Arshavin, Zhirkov, Akinfeev y compañía tienen la calidad suficiente como para lograr una victoria holgada y viajar al encuentro de vuelta sin apuros. Dos horas más tarde, Grecia recibe a Ucrania en un duelo en el que es posible que se resuelva con pocos goles. Habrá que ver si los atacantes helenos tienen el punto de mira afinado y pueden explotar esa ventaja que tienen, la de una mejor delantera. A las 21:00, la Irlanda de Giovanni Trapattoni recibirá en Dublín a Francia, que llega con esa sensación de saber que es favorita, pero de conocer también los problemas que padece, tanto en el campo como en el ambiente y en la actitud que recorre todo el país. Por último, Portugal, sin Cristiano Ronaldo, verá de lo que son capaces Dzeko e Ibisevic (21:30, hora española) y si pueden enmudecer a los lusos y que toda la grada se acuerde de su ídolo.