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La venganza egipcia

71 días después, Egipto tiene ante sí la revancha para vengar la agónica eliminación para el Mundial frente a los argelinos. Aquel partido dejó un desempate trágico, un encuentro de vuelta con el apdreamiento al autobús de los del Magreb y muchas rencillas que se resolvieron sobre el césped. Pero seguro que quedan vendettas por consumarse. Se vislumbra un partido a cara de perro, como el desempate del 18 de noviembre, que tuvo faltas por doquier. Los de El Cairo llegan con mejor juego, como demuestra su victoria clara sobre Camerún, pero Argelia es capaz de sorprenderles, de nuevo, y más después de su triunfo sobre Costa de Marfil. Los faraones saldrán con Hosny Rabo, el capitán Hassan, Moteab y Zidan como armas ofensivas, mientras que Argelia confía su suerte al extremo Meghni y Ghezzal, que no está teniendo mucha suerte que digamos de cara a puerta. El caramelo que se les presenta a los argelinos es inmejorable: entrar en la final de la Copa de África y apear al campeón en las dos últimas ediciones y asestarle otro golpe en su línea de flotación después de haberles privado de jugar la cita mundialista. Sin duda, Egipto encontraría su bestia negra de esta década. El partido se disputa en el estadio de Ombaka, en la ciudad de Benguela a las 20:30 horas y será retransmitido por Eurosport.
A las 17:00 horas (Eurosport) se conocerá al primer finalista, que saldrá de un duelo muy igualado entre Nigeria y Ghana. El choque llega con dos selecciones que no convencen, pero que se han colado en el penúltimo paso antes de levantar el trofeo. Las Aguilas Verdes llegan con un fútbol ramplón, con muchas dudas en su juego y dándole los galones al incombustible Kanu, que formará ataque con Odemwingie y Obasi, con el irregular Obi Mikel como fiel escudero. En defensa, Yobo deberá sacar lo mejor de sí, ya que esta competición se está caracterizando por los incontables fallos defensivos. Y Ghana, que venció en cuartos a los anfitriones quiere prolongar su estancia en tierras angoleñas, pero lo cierto es que sin Michael Essien o Sulley Ali Muntari tendrán muy difícil hacerse dueños de la batalla del centro del campo. En principio lo normal es que Nigeria acceda a la final, pero esta CAN 2010 suma la mitad de sus encuentros con sorpresas. La resoluciones de ambas semifinales se conocerán a lo largo de esta tarde, pero lo bueno es que aún tenemos cuatro encuentros para disfrutar del torneo continental africano.

35.000 espectadores, 15.000 policías y un árbitro ...

El partido que hoy se va a vivir en Jartum (18:30 horas, Eurosport), capital de Sudán, no tiene precedentes en los últimos años. Sin duda, una batalla (esperemos que sólo deportiva sobre el campo) que enfrenta a Egipto y Argelia en un duelo a cara o cruz por la última plaza africana en el Mundial 2010. La expectación es máxima, y el estadio de Al Merreikh estará protegido por 15.000 policías, por los 35.000 osados y valientes aficionados que se han atrevido a marcarse este viaje que tiene todos los visos de acabar en reyertas, cargas y vandalismo por parte del conjunto que caiga esta tarde. Uno de los mayores temores son los enfrentamientos entre ambas aficiones, que ya se vieron patentes la semana pasada cuando la expedición argelina llegó a El Cairo y el autobús fue apedreado y varios jugadores recibieron el impacto de los proyectiles con sus consiguientes brechas y heridas.
Cetrándonos en lo que ocurrirá en el campo, la primera mala noticia es el árbitro designado para la ocasión: un colegiado de las Islas Sheychelles. Eddy Maillet es el “afortunado” de tener que lidiar ante 22 toros y 35.000 espectadores sedientos de una victoria. Es incomprensible la elección arbitral, ya que un colegiado europeo o sudamericano hubiese sido idóneo por su experiencia y por estar habituado a tener que dirigir encuentros de alto voltaje. Veremos que nos ofrece Maillet, pero ya es un mal presagio que haya que centrarse en su persona antes del pitido inicial. Sobre el campo no estará de inicio Emad Moteab, autor del tanto egipcio que en el minuto 95 provocó la disputa del desempate en Sudán. El pasado sábado, Moteab saltó al campo en el minuto 65 en sustitución de Amr Zaki, actual delantero del Zamalek y que el año pasado hizo diez tantos en el Wigan durante su cesión. Además de Zaki, como jugadores más ofensivos formarán Mohamed Zidan, Abou Trika y Ahmed Hassan. Por su parte, Argelia, que saldrá de una forma totalmente opuesta que el sábado en El Cairo, tendrá una mentalidad menos defensiva y tratará de aprovechar los pases y las internadas de Saifi (jugará pese a estar tocado), Ghezzal o Meghni, además de la pegada de Karim Matmour y Karim Ziani.
Pero este partido representa mucho en África, no es un encuentro aislado, sino un capítulo más de El partido de la guerra. Las orillas del Nilo serán testigo de otra batalla más entre egipcios y argelinos, que tiene varios precendentes en la historia que le dan un caliz más dramático al asunto. En la clasificación para el Mundial de Italia ’90, ambas selecciones llegaron a la última jornada con posibilidades de acceder al estar encuadradas en el mismo grupo, pero los afortunados fueron los faraones. 12 años más tarde, y con el Mundial de Japón y Korea en el horizonte, Egipto llegaba a la última jornada con todo a su favor para conseguir el billete a Asia, el rival Argelia, que no se jugaba nada. El desenlace: Argelia logró un empate frente a Egipto y privó a su eterno rival de acceder al torneo mundial, que se pierde desde 1990, mientras que los norteafricanos casi no recuerdan su último paso, que fue en México ’86. Esta noche, esperemos que un país llore y otro ría, pero que no haya que lamentar incidentes de por medio. Yo apuesto por una victoria de Egipto (2-1).

Egipto vela armas para la "final" contra...

El recibimiento que El Cairo ha tenido con los argelinos ha sido muy desagradable. Lo cierto es que los jugadores del Magreb van a tener que echarle mucho valor, además de ofrecer fútbol, para que el ambiente no se les apodere. Egipto debe hacer uno de esos partidos épicos para lograr el billete para Sudáfrica. El objetivo es muy complicado porque necesitan un 3-0 para rebasar a Argelia en la clasificación por el goalaverage. Sin duda, el de El Cairo es uno de los encuentros más apasionantes de este fin de semana en el que se resuelven los afortunados que irán a la cita mundialista en dos zonas: Oceanía/Asia y África. Mientras, la zona europea y la sudamericana/centroamericana se resolverá el miércoles.
En el Grupo A, Camerún tiene en su mano la clasificación, pero para ello tendrá que ganar en Marruecos (que no se juega nada) o esperar que Gabón no venza en Togo, que tampoco tiene nada en juego, pero se presupone que Adebayor querrá seguir engrosando sus estadísticas con el combinado nacional. En el Grupo B, la situación es similar que en el A, Túnez saca dos puntos a Nigeria, y ambos tienen que jugar lejos del calor de su público. Túnez visita Mozambique, mientras que las aguilas verdes se desplazan a Kenia. La tercera de las plazas por dirimir se decidirá en el mencionado Egipto-Argelia, que mañana a las 18:30 (hora española) vivirá su particular intento de remontada por parte de los faraones en ese 3-0 que deben conseguir. Sino, Argelia volverá a una cita mundialista desde la de México en 1986.
Pero la primera plaza que se va a resolver en estos cinco días de auténtico infarto en medio mundo se resolverá en pocas horas, ya que Nueva Zelanda y Bahrein (en la imagen) se enfrentan a las 8:00 (hora española) con la misión de dirimir quién se benecia del 0-0 cosechado en Asia. Ryan Nielsen será la baza defensiva de los kiwis, que si no reciben un tanto tienen el pase casi en el bolsillo. Arriba, Fallon, Killen y Smeltz son las armas para anotar, mientras que Bahrein apostará por el olfato goleador de Jaycee John, jugador del Mouscron y nacido en Nigeria, para lograr un hito histórico para los asiáticos. Otro de los duelos más calientes de este fin de semana será el partido de ida entre Costa Rica y Uruguay (domingo, 03:00 hora española). Los ticos se quedaron a un paso de acceder directamente al Mundial, pero un gol de Honduras en la prolongación les condenaron a esta durísima repesca (o repechaje, como dirían en Sudamérica) frente a Uruguay. El cuadro de Washington Tabárez ya mostró frente a Argentina que adolece de juego, que prescinde del centro del campo y que deja su fútbol a la suerte de las genialidades que tengan Luis Suárez o Diego Forlán.
Pero el grueso de las plazas que quedan por decidir se darán en Europa, donde todavía quedan cuatro billetes directos para Sudáfrica que se deciden entre el sábado y el miércoles, fechas para la disputa de las cuatro eliminatorias del Viejo Continente. La tarde del sábado será de altos vuelos y será complicado que alguna de las eliminatorias quede sentenciada. Si acaso, mi apuesta sería por el Rusia-Eslovenia (17:00, hora española), en el que Arshavin, Zhirkov, Akinfeev y compañía tienen la calidad suficiente como para lograr una victoria holgada y viajar al encuentro de vuelta sin apuros. Dos horas más tarde, Grecia recibe a Ucrania en un duelo en el que es posible que se resuelva con pocos goles. Habrá que ver si los atacantes helenos tienen el punto de mira afinado y pueden explotar esa ventaja que tienen, la de una mejor delantera. A las 21:00, la Irlanda de Giovanni Trapattoni recibirá en Dublín a Francia, que llega con esa sensación de saber que es favorita, pero de conocer también los problemas que padece, tanto en el campo como en el ambiente y en la actitud que recorre todo el país. Por último, Portugal, sin Cristiano Ronaldo, verá de lo que son capaces Dzeko e Ibisevic (21:30, hora española) y si pueden enmudecer a los lusos y que toda la grada se acuerde de su ídolo.