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Audio Guía de la EURO U21 de Dinamarca 2011

Tras muchas semanas de trabajo, aquí os ofrecemos la ‘Audio Guía de la Euro U21 de Dinamarca 2011′.
En la siguiente audio guía os ofrecemos el análisis de las ocho selecciones, la sección de ‘Jugadores a Seguir’ y las entrevistas con el seleccionador Luis Milla y el capitán de la selección Javi Martínez.
Sin duda, un torneo para disfrutar de los futuros dominadores del fútbol continental y que lucharán desde el 11 al 25 de junio por llevar a su país a lo más alto.

Roy Hodgson: Batiendo récords desde 2008

Se marchó Rafa Benítez rumbo al campeón de Europa, pero se consiguió retener a las dos piedras angulares del proyecto: Steven Gerrard (símbolo sentimental, aunque ha bajado su nivel sobre el césped) y Fernando Torres (campeón del mundo y mayor activo para una posible venta de futuro). Llegaba Roy Hodgson, entrenador de 62 años con una dilatada, y viajera, trayectoria en su carrera.
Tras muchos años en un segundo plano volvió a primera escena con su fichaje por el Fulham F.C. en diciembre de 2007, con la única misión de tratar de salvar a un club que navegaba hacia la deriva de la Football League Championship. Hodgson consiguió vencer cuatro de los últimos cinco choques en la Premier League 2007/2008 y salvó en una jornada final de infarto para los Lilywhites. Por detrás, el Birmingham (19º) obligaba al Fulham a vencer, ya que en caso de empate de los de Hodgson se hubiese producido un empate a 35 puntos en el que los londinenses se veían abocados al descenso. El Birmingham venció en su encuentro frente al Blackburn Rovers, con tres goles en el tramo final que hacía variar el 1-1 a un claro 4-1. El problema es que St Andrews necesitaba que el Fulham empatase (lo estaba haciendo cuando Jerome hizo el 2-1 en el 73) y que Reading no venciese, cosa imposible porque barrieron al penoso colista, el Derby County, por 0-4.
Y ahí se trasladaba la atención, con la comodidad del resultado de los Royals, era el Fulham de Roy Hodgson el que estaba sentenciado si no vencía en su choque a domicilio ante el Portsmouth. Un Pompey que acabó octavo, pero que gracias a su triunfo en la FA Cup seis después sobre el Cardiff City lograban el pase a la Europa League. Pero es a Hodgson y al Fulham no le importaba. Ellos debían vencer, y no lo estaba consiguiendo. The Great Escape seguía en el horizonte, pero había que consumarlo con la salvación. Llegaba la recta final del encuentro, el empate condenaba, de momento, a los Cottagers, pero llegó una falta a favor del Fulham. Jimmy Bullard, que estaba cuajando un final de Premier espectacular era el encargado de botar la falta, situada unos metros por delante del centro del campo y escorada a la derecha. En ese fondo se agolpaban los aficionados del Fulham, que ansiaban un gol milagroso. Bullard la puso a la perfección, y entre una maraña de jugadores surgió la cabeza pelada de Danny Murphy, que batió a Ashdown para el delirio de una parte de Londres. Y porque no, para muchos que desde fuera veíamos esa recta final de Premier League como una hazaña que deseábamos que se saldase con un final feliz. Roy Hodgson no lograba un récord al uso, pero The Great Escape pasó a la historia, y no sólo para los supporters del Fulham F.C.
La campaña 2008/2009 se iniciaba con Roy Hodgson en el banquillo, con la ventaja de tener una pretemporada para planificar un año en el que se quería evitar el sufrimiento del anterior. Y ni queriendo. El Fulham F.C. tuvo la mejor temporada de su historia en la Premier League. Concluyeron en la séptima posición, y se vieron beneficiados porque Chelsea y Everton, finalistas de la FA Cup, ya tenían su billete para Europa, por lo que fueron los Lilywhites los que se beneficiaron de esta situación al quedarse séptimos. De esta manera, el Fulham F.C. hacía historia en sus 130 años de existencia y Roy Hodgson volvía a colgarse otra medalla: The Great Escape y acceder a la novedosa Europa League.
Pero Hodgson se aplicó el dicho de: “No hay dos sin tres”. Con un equipo modesto fue avanzando en la UEFA Europa League mientras en la Premier League no pasaba apuros y concluyó a mitad de tabla con 16 puntos de renta sobre la zona de descenso, que esta vez tenía como farolillo rojo al Portsmouth, el que dos años antes casi les manda a la Coca-Cola Championship. La Europa League supuso que el nombre del Fulham diese la vuelta a todo el continente: FK Vetra (Lituania) en la Tercera Ronda; FC Amkar Perm (Rusia) en la Cuarta Ronda; AS Roma, FC Basel y CSKA Sofia (en fase de grupos); Shakhtar Donetsk (dieciseisavos de final); Juventus F.C. (octavos); VfL Wolfsburg (cuartos); y Hamburger SV (semifinales) fueron los rivales hasta llegar a la gran final. El HSH Nordbank Arena (desde este verano conocido como Imtech Arena) se vistió de lujo para el partido decisivo entre el Atlético de Madrid y el Fulham F.C. (verdugo del Hamburger SV, que ya se veía luchando por el título en casa. Los ingleses se marchaban con la derrota gracias al gol de Diego Forlán en el minuto 116, pero serán recordados por un torneo épico y en el que tumbaron a cuatro rivales en las eliminatorias con mayor prestigio y porcentaje de victoria.
Este verano, tras la marcha de Benítez, el Liverpool recurrió a sus servicios. Un Roy Hodgson que había sido nombrado Mejor Entrenador de Inglaterra por sus compañeros y que ya sumaba tres grandes hazañas: salvación sobre la bocina, séptimo puesto histórico y finalista de la Europa League. Salieron hombres de nivel como Yossi Benayoun, Javier Mascherano y Alberto Aquilani (lastrado por las lesiones y su nula adaptación a Inglaterra) y llegaron Joe Cole, Milan Jovanović, Christian Poulsen, Paul Konchelsky y Raúl Meireles. Pero la trayectoria de récord de Roy Hodgson desde diciembre de 2007 se iba a truncar de inmediato. Tras siete jornadas ligueras, el Liverpool está en posiciones de descenso, un hecho que no ocurría desde hace 46 años. Mucho ha llovido en Liverpool para llegar a esta situación de nuevo.
Hodgson ha batido otra marca al colocar a los Reds en la zona de condena de la Premier League. Pero lo peor, además de llevar sólo un triunfo (ante el West Bromwich Albion por 1-0) en siete jornadas, es que el Liverpool el pasado jueves frente al FC Utrecht siguió dando una imagen de conjunto indolente y sin nada que ofrecer. Una línea que se prolongó este fin de semana con la derrota en Anfield Road frente al novato Blackpool. Mientras el marcador lucía el 1-2, la grada coreaba el nombre de Kenny Dalglish (en la imagen), que en la actualidad está en el departamento de contratación y desarrollo de la Academy, así como siendo embajador del club.
Mientras Roy Hodgson se frotaba las manos por un premio tras dos años y medio grandiosos en el Fulham la situación es radicalmente opuesta. El Liverpool está instalado en puestos de descenso, no ofrece nada sobre el campo, la grada pide al mito Dalglish y sus estrellas no ofrecen su mejor versión. Hodgson ha batido otro récord, aunque esta vez no se saldará con vítores y celebraciones, sino con una probable destitución.

El todo o nada

Normalmente se suele decir que un Mundial empieza en la fase de eliminatorias. Lo cierto es que esta edición que se disputa en Sudáfrica no concuerda con esta aseveración. Desde el mismo 11 de junio todas las selecciones han tenido que estar al 100% sobre el campo, ya que de lo contrario se han llevado un susto o un revolcón en toda regla.

En la primera jornada de la fase de grupos fueron hasta cuatro candidatas al título (Francia, más por nombre que por juego, Inglaterra, Italia y España) las que se dieron cuenta de que estos tres partidos iniciales no iban a ser un camino de rosas. En este sentido, tanto Francia como Italia se vieron favorecidas por la igualada en el otro encuentro de su grupo, mientras que Inglaterra comenzaba dos puntos por detrás de Eslovenia y España con cero puntos dando ventaja a suizos y chilenos.

Los partidos iniciales fueron aburridos, con pocos goles y con un juego rácano. ¿La excusa? El miedo a perder, la obligación a no iniciar con mal pie el paso por Sudáfrica y asegurarse un puesto en los octavos de final. Pero la tónica de la segunda jornada fue similar. Muchas sorpresas. Francia cayó frente a México y dependía de terceros para clasificarse, Inglaterra no paso del 0-0 contra una Argelia indolente que obligaba a los pross a vencer en el partido final y esperar para ver si eran primeros o segundos, Alemania echó por tierra la gran imagen que mostró ante Australia y se la tenía que jugar con Ghana para liderar el grupo, mientras que Italia seguía a lo suyo y protagonizó uno de los mayores ridículos de la historia de los Mundiales frente a Nueva Zelanda.

Y con muchos percances, varias sorpresas y la regularidad en el marcador de Argentina, Holanda y Brasil se llegó a la última jornada. La hora de la verdad. Se adelantaba el cara o cruz, ya que muchas selecciones no habían hecho los deberes e iniciaban su todo o nada en dieciseisavos de final. Francia fue la primera en caer. Se preveía antes de Mundial, pero mucho más con las tensiones del vestuario: Anelka insultando a Domenech, la Federación Francesa de Fútbol echándolo de la concentración y los jugadores plantándose frente a Domenech. ¿Qué iba a pasar frente a Sudáfrica? Lo normal. Derrota y para casa con un punto. Cambio de ciclo y ahora Laurent Blanc tiene que apagar el fuego y reconstruir de las cenizas a los bleus.

Argentina redondeó su grupo con otro triunfo. Nueve puntos para los de Maradona y una inyección de moral para un grupo débil en algunos aspectos, pero el más fuerte en lo mental. Alemania hizo de Alemania y pasó ante Ghana. Un gol de Mesut Özil dio el triunfo a la Mannschaft y la primera posición, con la salvedad de que el liderato les obligaba a vérselas con Inglaterra. Los de Fabio Capello obtuvieron un rácano 1-0 (también en juego) contra Eslovenia, pero el goal average les dejaba por detrás de Estados Unidos en el Grupo C.

Y llegaba el turno de Italia. El mundo del fútbol conoce cómo se las gastan los transalpinos. Siempre juegan mal, pero llegan a las rondas finales. Parecía que en esta ocasión les iba a servir lo mismo. Un empate les metía en octavos de final, y allí ya se sabe que es el terreno de los de Lippi, porque se crecen y lo ocurrido con anterioridad ya no importa. Pero esta vez la historia no se repitió. Italia cayó por 3-2 frente a Eslovaquia y tuvieron que volcarse con todo en la recta final del encuentro, en lo que fue un terreno jamás explorado por los actuales campeones del mundo. El resultado fue desastroso. Una vergüenza (como señalaron todos los diarios italianos) que se prolongó tres partidos y que se saldó con dos empates y la derrota final contra el conjunto liderado por Marek Hamsik. Era la primera vez que los italianos se marchaban a las primeras de cambio desde el Mundial de 1974. El país clamó durante los meses previos al Mundial por la convocatoria de hombres como Cassano, Miccoli, Balotelli o Francesco Totti. Pero Marcello Lippi desoyó al pueblo y prefirió tirar con sus hombres, como siempre ha hecho en su etapa como técnico. Y esta vez le salió mal.

La tranquilidad siguió en el seno de la orange, que concluyó con nueve puntos y la recuperación de Arjen Robben, mientras que Brasil y Portugal igualaron en un soso encuentro ayer que sólo se vio salpicado por algunas duras acciones en la medular y las escasas llegadas de Luis Fabiano, Cristiano Ronaldo o Raul Meireles. Y en último lugar entró en escena España. Tenía un duelo complicado ante Chile, pero tras unos primeros instantes dubitativos se repusieron y anotaron dos goles, que añadidos a la expulsión de Estrada, ponían en franquía la primera plaza, ya que Suiza no supo hacer los deberes con Honduras.

Hoy comienza por fin el cara o cruz. Esos partidos de 90 minutos que pueden verse prolongados media hora más, así como una tanda de penaltis frenética. Se abre el fuego con el concurso de cuatro candidatos outsiders, de un grupo de selecciones que buscan ser la revelación, ya que el mejor de ellos (Uruguay, Corea del Sur, Estados Unidos y Ghana) estará en semifinales para vérselas, presumiblemente, ante Holanda o Brasil. Por ello, necesitan concentración plena y mucho acierto para colarse en la antesala de la final.

A las 16:00 horas (GMT+1) se enfrentan en el Port Elizabeth Stadium Uruguay y Corea del Sur. Los de Tabárez han ido de menos a más en este Mundial, al contrario que los asiáticos (sufrieron hasta el último momento con Nigeria). Se presenta un partido muy abierto. Los charrúas quieren volver a unos cuartos de final que no pisan desde 1966 en Inglaterra. Han cambiado su esquema. Diego Forlán hace de enganche, mientras que la punta queda para Edinson Cavani y Luis Suárez. Enfrente, Corea del Sur, que no sólo fía su ataque en Park Ji-Sung, sino que cuenta con Lee Chung-Yong, el jugador del Bolton Wanderers en el otro costado, y Park Chu-Young en la punta como acompañante de Lee Keun-Ho, dos compatriotas que se baten el cobre en la Ligue 1 con el Monaco y el Paris Saint Germain respectivamente. Veremos cómo sale el encuentro, pero se prevé un inicio de mucho respeto y quizás haya que esperar al último tramo del encuentro para que los equipos se abran y lleguen los goles.

Y a las 20:30 horas (GMT+1), Estados Unidos y Ghana buscarán acompañar a Uruguay o Corea del Sur en los cuartos de final. Los de Bob Bradley llegan con la moral por las nubes después de su clasificación en el último minuto gracias a su estrella Landon Donovan (en la imagen) en un complicado duelo frente a una Argelia muy aguerrida defensivamente. Y su rival, Ghana, también pasó con algo de “fortuna”, ya que Serbia cayó incomprensiblemente contra Australia y le dejó en franquía la clasificación pese a su derrota contra Alemania. Los africanos son el único representante del continente negro en la segunda fase, así que se juegan algo más que su orgullo personal. Todo un pueblo está detrás y no dudarán en apoyarles desde la grada. El ataque de Rajevac se conforma por tres hombres (Tagoe, Ayew y Asamoah Gyan), que tendrán que emplearse al 100% con la defensa americana. Otro choque muy abierto, con alternativas para ambos y de resultado incierto. El Mundial llega a su fase decisiva, aunque se adelantó para muchas selecciones, pero ahora sí que estamos ante un todo o nada.

Europa pierde la cabeza

La cita de Sudáfrica no se está caracterizando por un fútbol espectacular. Más bien ramplón. Bien es cierto que todavía estamos en la primera jornada, y en el partido inaugural hay mucho miedo a perder. Las selecciones no quieren irse a tumba abierta a por el encuentro, ya que un descuido les puede privar de sumar un empate y dejarles hundidos con una derrota inicial. A partir de ahí, las otras dos jornadas son un todo o nada. Pues bien, un claro ejemplo de este mal juego están siendo las selecciones europeas.

Y más concretamente en sus duelos frente a rivales de otros continentes. El Viejo Continente acumula nueve partidos ante selecciones que no pertenecen a Europa. Y el bagaje es malo. Muy triste. De momento, los europeos cuentan con dos victorias, cinco empates y dos derrotas. Y todo ello con escuadras de tanto nivel como Francia, Inglaterra, Italia o Portugal, que no han conseguido alzarse frente a americanos o africanos.

Haciendo una comparativa con el anterior Mundial, el análisis todavía arroja datos más pesimistas para los europeos. En aquella jornada inicial del torneo disputado en Alemania hubo ocho duelos fraticidas entre conjuntos del Viejo Continente y rivales de otras de las grandes extensiones del planeta. ¿El resultado? Cinco triunfos europeos, una igualada y dos derrotas (Polonia 0-2 Ecuador y Brasil 1-0 Croacia).

La verdad es que el primer Mundial disputado en África está siendo totalmente desfavorable para Europa. Pese a ello, hay dos excepciones, con los triunfos de Eslovenia (casualmente el país más pequeño que participa en Sudáfrica) ante Argelia con el solitario tanto de Koren y la demostración de fútbol y de goles de Alemania (4-0) sobre Australia. El carácter predominante en los nueve choques celebrados entre Europa y el resto del mundo ha sido el empate. Hasta cinco. Y con algunas sorpresas mayúsculas, ya que grandes selecciones de nuestro continente han tropezado con estrépito y, además de haber cedido dos puntos, han mostrado un juego ramplón.

Francia estuvo muy plana ante Uruguay y apenas inquietó a Muslera, Robert Green privó a Inglaterra de iniciar la cita sudafricana con tres puntos, Italia empezó por detrás ante Paraguay y tuvo que sudar para lograr el 1-1 final, Eslovaquia ha fracasado ante Nueva Zelanda, mientras que Portugal no ha pasado del empate sin goles contra Costa de Marfil.

Amén de las cinco X, también encontramos dos derrotas europeas, como en la jornada inicial de Alemania 2006. La cruz del Viejo Continente la ha puesto Grecia, que fue barrida por Corea del Sur y cometió errores imperdonables en defensa, y Serbia, que tras ofrecer un juego muy atractivo en la fase de clasificación cayó ante Ghana, que todavía lloraba la baja de su líder Michael Essien.

En el pasado Mundial, fueron diez selecciones europeas las que llegaron a la segunda fase. Sólo seis escuadras de otros continentes pudieron colarse en la supremacía del Viejo Continente. De esos diez clasificados, seis de ellos fueron líderes de su grupo, otro dato más del factor dominante de los europeos. Por no hablar de la final, que fue entre Italia y Francia.

Habrá que observar cómo se desarrollan los acontecimientos en las dos jornadas restantes para la conclusión de la fase de grupos, pero la verdad es que el papel de los conjuntos europeos ante rivales de otros continentes está siendo muy pobre, aunque lo más probable es que las grandes salven los muebles y terminen accediendo hasta las rondas finales de un Mundial que parece que sólo puede ser perturbado por Argentina y Brasil en esa lucha eterna con unos europeos que, de momento, pierden la cabeza.

Menú del día en Sudáfrica (12-06)

Primer día completo en Sudáfrica. Tras la inauguración de ayer, así como dos partidos que nos dejaron con las ganas de algo más de fútbol, hoy se ponen en liza dos de las grandes favoritas para estar el próximo 11 de julio en Johannesburg disputando la final en el Soccer City. Argentina e Inglaterra deberán defender su candidatura a la primera plaza de su grupo con dos partidos muy distintos. Además, uno de los tapados, Corea del Sur, también entra en escena en el primer choque del día frente a Grecia en un Grupo B que tiene abiertas sus opciones para ver quién acompaña a la albiceleste.

Lucha de guerreros en Port Elizabeth

A priori es el encuentro más flojo del día, ya que no estarán en liza ninguna de las favoritas, pero el choque entre Corea del Sur y Grecia (13:30 horas, GMT+1) tiene muchos alicientes para prestarle atención y poder sacar muchas conclusiones.

Sin duda estamos ante una lucha que se prevé durísima por una victoria que les mantenga en el candelero para poder conseguir la segunda plaza de grupo. El seleccionador Huh Jung-Moo tiene un par de dudas en su esquema. Y muy importantes. Ya que tanto el capitán, Park Ji-Sung, como Park Chu-Young están entre algodones y será el preparador asiático el que tenga que decidir si arriesgar para buscar el triunfo o dejarles en el banquillo y que sus opciones de clasificación se pudiesen esfumar con un triunfo heleno.

En cuanto a los griegos, Rehhagel (el técnico más veterano de Sudáfrica con 71 años) no podrá alinear a su mejor central, Vangelis Moras. El defensor del Bolonia no está al 100% y el entrenador alemán prefiere reservarle para llegar a tope a los encuentros frente a Nigeria y Argentina. Y si Grecia conformará una buena muralla defensiva con tres centrales y dos carrileros, la guerra del centro del campo se presume también esencial. Ahí veremos a varios surcoreanos de mucha calidad como Ki Sung-Yueng (última revelación de los Guerreros Taeguk y perteneciente al Celtic), el rápido extremo del Bolton, Lee Chung-Yong o el red devil Ji-Sung, mientras que enfrente viejos conocidos como Katsouranis, Karagounis o Samaras. Y arriba, la guerra será desigual con dos puntas de Corea del Sur por uno del cuadro heleno. Pero Rehhagel cuenta con Gekas, que fue el máximo goleador de la fase de clasificación europea. Tres puntos vitales y muchos focos de atención entre dos escuadras muy bien ordenadas pero que tendrán que arriesgar si quieren multiplicar sus opciones de promocionar a octavos de final.

Maradona ante su pasado y su futuro

25 de junio de 1994. Boston. Foxboro Stadium. Diego Armando Maradona completa los 90 minutos frente a Nigeria en el segundo encuentro del grupo en una victoria por 2-1 con dos goles de Caniggia tras remontar el tanto inicial de Siasia. Pero el Pelusa fue reclamado para pasar el control antidopaje y allí se acabó todo. Fue la última vez que se vistió la albiceleste. El final de un sueño. Como las grandes estrellas del rock and roll, Maradona no tuvo una vida normal, y como ya lo hiciera Elvis o Kurt Cobain, sus demostraciones se quebraron de forma abrupta, pero su recuerdo servirá para ilustrar a generaciones venideras.

Y con ese recuerdo, Diego vuelve hoy a un Mundial. Esta vez en el banquillo, aunque con una trascendencia similar que cuando era actor principal. Argentina vivió una fase de clasificación rara, con muchas dudas, un juego pésimo y hasta sufrieron por conseguir su billete. Pero en Sudáfrica la historia cambia. Parece que esos cambios en el esquema o esos más de 100 jugadores convocados ya no importen. La albiceleste está lista (16:00 horas, GMT+1) y, de nuevo, cambiará de esquema respecto a las eliminatorias. Defensa con dos centrales, Demichelis y Samuel; Jonás y Heinze harán las veces de laterales, con Di María más adelantado en el perfil zurdo; Mascherano y Verón ocuparán la medular; mientras que la magia quedará para la terna formada por Messi, Tévez e Higuaín. Un once inicial que da miedo. Quizás se dude de la forma física de Verón, por lo que es muy probable que Pastore tenga minutos, mientras que todavía la gente se frota los ojos al ver a un Heinze anciano y lentísimo entre los 11 elegidos.

Y si Maradona ofrecerá un esquema vistoso, Lars Lagerback no se queda atrás. El preparador sueco también sacará tres hombres de ataque (Martins, Odemwingie y Yakubu como 9), mientras que las labores de destrucción en la medular serán para un Dickson Etuhu, que ha hecho un gran año en el Fulham, y Sami Kaita, que pese a su juventud es bastante lento y con una vocación muy defensiva. No se espera mucho de él. La lesión de Obi Mikel ha sido un drama para Nigeria, pero lo cierto es que puede suponer un descubrimiento para el fútbol mundial. Su función de jugar por delante de los dos pivotes la va a desempeñar Haruna Lukman, que pertenece al Monaco y que ha brillado en la selección Sub-17 y Sub-20. Lukman tiene mucha llegada, aunque no sabemos si Lagerback le dejará descolgarse hacia el área contraria o estará más restringido en sus funciones.

Argentina no debería de tener problemas para superar a los africanos, pero cuando tienes enfrente a hombres tan veloces y físicos puede pasar cualquier cosa. Desde que vayas detrás de ellos por el campo hasta que les puedas golear sin problemas aprovechando sus numerosos errores defensivos. Sin duda, un cruce de sentimientos para Maradona. Esta vez no podrá hacer ninguna gambeta, pero tendrá que exprimirse al máximo para que los jugadores se adapten a su esquema y engrasen la máquina de cara a la segunda fase del Mundial.

Bradley quiere repetir la hazana de Brasil ‘50

En ese Mundial, Estados Unidos acudió mientras su población desconocía ese juego llamado soccer. Eran un grupo extraño de deportistas que se dedicaban a algo diferente al baloncesto, béisbol o fútbol americano. Los raros. Pues en 1950 lograron la hombrada en Belo Horizonte batiendo por 1-0 a los ingleses con el solitario gol de Gaetjens. Y la celebración fue acorde al mérito de ese triunfo. Mientras Gaetjens, el héroe anónimo, fue despedido entre vítores y salió a hombros del estadio, los medios británicos informaban de una victoria de los pross por 10-1, pensando que las informaciones que llegaban desde Brasil eran erróneas y que era imposible que Estados Unidos se hubiese llevado el choque por 1-0.

Pero hoy Estados Unidos tiene mucho más nivel, un seguimiento que se ha multiplicado en su país y después de vencer a España en la pasada Copa Confederaciones y de dar un susto a Brasil están con mucha moral. Bob Bradley acumula casi cuatro años al frente de los yankees y ya logró la Copa de Oro en 2007 para los americanos, mientras que hoy buscará amargar el debut a una Inglaterra de Fabio Capello que todavía tiene muchas incógnitas en el once que pondrá en liza (20:30 horas, GMT+1).

No sabemos cómo habrá pasado la noche el bueno del técnico italiano, pero la verdad es que entre cabezada y cabezada tendrá que haber resuelto la duda de la portería, la del central, la composición del centro del campo y un esquema con dos delanteros o con una medular de cinco hombres. Pues bien, a riesgo de equivocarnos, parece que James será el guardameta. Si ya transmite poca seguridad el casi cuarentón del Portsmouth, con la incertidumbre hasta última hora de ver quién cubre la portería de los pross las miradas van a estar centradas en David James, que al mínimo fallo podría ser relegado y dar la oportunidad a Green.

Ledley King apunta a ser el acompañante de Terry, aunque Carragher tendrá opciones hasta última hora, mientras parece que Capello apostará por Rooney en solitario y poblará la medular con Gerrard, Lampard y Barry, mientras que el habilidoso y escurridizo Lennon estará por el extremo diestro, mientras que Joe Cole (sin equipo) será la baza por el carril izquierdo. Pero Bob Bradley también cuenta con ciertas dudas, como el acompañante de Jozy Altidore, que en principio será el punta de los Galaxy Buddle. Por detrás, Donovan y Dempsey estarán en los costados, mientras que Michael Bradley será el cerebro de los americanos acompañado de Clark. Y atrás, más incógnitas para el seleccionador, ya que Onyewu será titular después de pasar un año en el dique seco y genera muchas dudas, mientras que parece que Cherundolo le ha ganado la partida a Spector en el lateral derecho.

Inglaterra se ha ganado la vitola de favorito, pero la verdad que con la actualidad de las últimas semanas (lesión de Ferdinand, dudas en el once tipo y la bronca de Capello con la prensa inglesa) se han empezado a generar muchas dudas nada buenas para los británicos. Y Estados Unidos, invitada a la fiesta, buscará continuar con su idilio con Sudáfrica (como ya demostraron en la Copa Confederaciones) y tratar de emular a Gaetjens en el Mundial de Brasil. Si esta vez lo consiguen, seguro que los tabloides ingleses no se equivocan, aunque tengan por seguro que harán alguna referencia a dicha anécdota con su habitual sarcasmo.

Capello quiere emular a Sir "Alf" Ramsey

Es considerada una de las grandes. Y su título mundial así lo atestigua tras alzarse con el máximo trofeo del fútbol en su país en 1966. Pero desde ese verano, los inventores del fútbol no vuelven a celebrar otro título, ya sea a nivel continental o mundial. Además, durante en estos largos 44 años, Inglaterra se ha perdido tres citas mundiales, así como la ausencia en la Eurocopa en cuatro ocasiones. Un campeonato que nunca ha ganado.

Por ello, Fabio Capello tiene la misión de suceder a Sir Alfred Ernest Ramsey, que dirigió a los británicos entre 1963 y 1974. En ese periodo, Ramsey, además de alzarse con el Mundial de 1966 en Inglaterra, también alcanzó la tercera plaza en la Eurocopa de 1968 celebrada en Italia y se quedó en cuartos de final en el Mundial de México de 1970. En la actualidad, el preparador italiano tiene la misión de que la parroquia inglesa olvide a Ramsey (en la imagen), aunque perdurará mucho tiempo, además de por su Mundial, por sus altisonantes declaraciones en las que pecaba de racismo y de no respetar el origen o la clase social de los rivales.

Los pross tienen la vitola de favoritos junto con España y Brasil, por lo que tendrán mucha presión por cumplir las expectativas. La baja de última hora de Rio Ferdinand trastoca los planes de Capello, y ahora se tendrá que decidir entre King, Carragher o Upson, con cierta ventaja para el central del Tottenham. Pese a ello, los ingleses cuentan con un centro del campo muy fuerte y con llegada, mientras que arriba depositarán sus esperanzas en el estado de forma de Wayne Rooney. Si el ariete de Liverpool continua con la puntería mostrada este año en el Manchester United, Capello tendrá muchas papeletas de hacer historia con Inglaterra y llevarse la Copa del Mundo para casa.

Cómo llegó… El camino de Inglaterra hacia Sudáfrica fue inapelable para los de Fabio Capello. Con el miedo todavía de tener que vérselas con Croacia, después de que los balcánicos les dejaran fuera de la Euro 2008, los pross salieron a tope desde el inicio de la fase de clasificación y después de resolver el trámite con Andorra (0-2), vapulearon Zagreb con un claro 1-4 frente a sus verdugos dos años antes.

Y así hasta seis triunfos más de forma consecutiva con un balance goleador aplastante. Pero a falta de dos jornadas para la conclusión del grupo, Ucrania rompió la trayectoria inmaculada de Inglaterra, para dejar a España y Holanda con pleno de victorias en este camino hacia el Mundial.

El equipo. Pese a una fase de clasificación muy plácida, Fabio Capello todavía tiene que resolver algunas dudas en el esquema para afrontar el Mundial desde el próximo sábado cuando salten a las 20:30 horas a enfrentarse a Estados Unidos. Sin duda, toda selección debe tener clara su columna vertebral, pero los pross todavía no tienen claro quién hará de guardameta. El puesto se lo disputan el veterano, discutido e inquietante David James y Robert Green, el favorito de la prensa y de la afición, ya que con él se evitarán achuchones al corazón. El meta del West Ham se perdió el Mundial 2006 por una inesperada lesión, pero ahora está listo para ser el meta titular de Inglaterra, y Capello lo ha terminado poniendo en detrimento de James en el último tramo de la fase de clasificación.

Y si la portería es un dilema, el preparador italiano ha visto como la defensa ha sufrido un serio varapalo con la baja de última hora de Rio Ferdinand. El central del Manchester United, un fijo para los británicos, no estará en Sudáfrica, y su puesto se lo disputarán entre King, Upson y Carragher. Por ello, John Terry deberá multiplicarse para cubrir el centro de la zaga, mientras que Glen Johnson y Ashley Cole son fijos en los laterales. La medular se caracteriza por tener hombres de un corte similar, con Lampard y Gerrard (el del Liverpool jugará fuera de sitio acostado a la izquierda), mientras que en el extremo derecho veremos casi con total seguridad a Aaron Lennon (después de que Capello dejase fuera contra todo pronóstico a Walcott) y la otra plaza de organizador se la disputan Carrick y Gareth Barry. Pese a estas dudas, no cabe duda que Fabio utilizará a bastantes hombres en el centro del campo.

Y arriba, Wayne Rooney es el estilete, mientras que su acompañante se dirimirá entre el trío formado por el espigado Crouch, el veloz e inspirado Jermaine Defoe y un Heskey que ha cuajado una campaña sin muchos alardes.

Estrellas. Sin duda, Rooney es el abanderado para tratar de que Inglaterra reverdezca unos laureles que ya están caducos desde un lejano 1966. Con Sir Bobby Charlton todavía en el pedestal del fútbol británico, el también delantero del Manchester United en la actualidad tiene la llave para que los pross lleguen lo más lejos posible. Su estado de forma y su cuenta goleadora en esta campaña son dos avales garantizados para confiar en su liderazgo, pero hay que ver si se ha recuperado al 100% de su lesión.

Otros clásicos que deben tirar del carro son Franck Lampard y Steven Gerrard, así como el antiguo capitán Terry, que pese a todos los problemas que ha pasado este año, tiene recorrido para ser el cacique de la retaguardia inglesa.

Calendario. Duro comienzo el que tendrá Inglaterra al vérselas con el presumible segundo de grupo, como es Estados Unidos, mientras que después jugarán ante la débil Argelia y una Eslovenia peleona, pero falta de pegada.

Inglaterra – Estados Unidos. 12 de junio, sábado. 20:30 horas.
Inglaterra – Argelia. 18 de junio, viernes. 20:30 horas.
Eslovenia – Inglaterra. 23 de junio, miércoles. 16:00 horas.