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CAN 2013: El televisivo Ogenyi Onazi

Ogenyi Onazi

Temitope Balogun Joshua es un cristiano con presencia en la televisión y que cree en la fe de la curación. Además de sacar adelante en su Nigeria natal un canal como Emmanuel TV, Joshua emprendió en 2009 una acción solidaria que le unió al deporte. Puso en marcha el My People FC, un club situado en Lagos que partía con el propósito de ayudar a los jóvenes talentos del fútbol.

Lo que se inició como un acto más dentro de los diferentes actos solidarios de T.B. Joshua se convirtió en un escaparate para los clubes europeos. Varios ojeadores llegaron al My People y echaron las redes en algunos nombres que destacaban en el club. Uno de ellos fue Ogenyi Onazi (centrocampista que con 20 años es titular en la Nigeria que hoy buscará entrar en la final de la CAN 2013 ante Mali, 16:00 CET), que junto a Sani Emmanuel y Yakubu Azeez, probó con 16 primaveras en el Bodens BK sueco, de cuarta categoría.

CAN 2013: Análisis Grupo C

Hervé Renard

La sorprendente campeona del año pasado se mide a un grupo en el que podría caer y no sería sorpresa. Nigeria no estuvo en dicha edición en la que Zambia se coronó y acumula cuatro terceras posiciones en los torneos de 2002, 2004, 2006 y 2010, por lo que le toca dar un paso más. Burkina Faso se presenta como uno de los atractivos del torneo y Etiopía llega para intentar mostrarse y dar que hablar. Así es el Grupo C: Zambia, Nigeria, Burkina Faso, Etiopía.

Vincent Enyeama: El peor enemigo de los porteros

A falta de diez días para cumplir 28 años, Vincent Enyeama es uno de esos futbolistas que encandila en cada torneo que disputa, pero de momento no ha recibido la recompensa en su carrera futbolística como debería. Es cierto que juega en Europa, pero de momento sigue anquilosado en el fútbol israelí. Tras su inicio en el Bnei Yehuda, en 2007 cambió de residencia para seguir en Tel-Aviv, pero en este caso en el Hapoel. El pasado 15 de mayo, gracias al tanto de su compañero Eran Zahavi en el minuto 93 en la cancha del Beitar Jerusalem, el Hapoel se hizo con la Ligat ha’Al (o conocida como Israeli Premier League), lo que significaba que el mejor portero de África iba a tener la oportunidad de disputar la Champions League.

Debutó en el Mundial 2002 en el último choque frente a Inglaterra, con las Águilas Verdes ya eliminadas, y cuajó una soberbia actuación. Mucha gente no lo conocía y se quedaron con una parada a bocajarro ante Paul Scholes. Y este pasado periodo estival en Sudáfrica volvió a rayar a un gran nivel y ante Argentina estuvo a punto de arruinarle a Messi y compañía el choque, que finalmente concluyó con victoria de la albiceleste por 1-0. Mientras que con la selección nigeriana Enyeama es una institución, en su carrera de clubes la cosa es bien distinta. Con cuatro participaciones en la Copa de África, Vincent ha tratado de hacerse un hueco en el fútbol europeo, aunque su progresión no está siendo tan meteórica como sus actuaciones con Nigeria.

En el continente negro, su currículum es amplio con dos CAF Champions League con el Enyimba en 2003 y 2004. Pero la llegada de un nuevo técnico a su club le provocó que forzase su marcha para volver a disfrutar del fútbol sobre el campo. Fichó por el Heartland, una escuadra de menor calado en Nigeria, pero que le ofrecía ser el 1 en el esquema de su nuevo preparador. En su etapa en el Enyimba, Enyeama ya solía realizar una costumbre más típica de los metas sudamericanos, como es ser el lanzador de penaltis. Vincent era el encargado de disparar desde los 11 metros en partidos menores, pero en 2003 dio un paso adelante y se atrevió en la final de la CAF Champions League ante el Etoile Sahel. El escenario no invitaba a esta bravuconada, pero Enyeama recorrió todo el campo en el minuto 40, se puso delante de Austin Ejide (su rival como meta titular en las Aguilas Verdes) y le batió. El Enyimba remontaba la eliminatoria y se encaminaba a lograr su primer trofeo continental. Tras su gran Copa de África y su triunfo en la CAF Champions League, Vincent recibió la llamada del Bolton Wanderers, pero la prueba no cuajó. Posteriormente llegó el nuevo técnico al Enyimba y tuvo que emigrar al Heartland (por aquel entonces conocido como Iwuanyanwu Nationale) y cuna de jugadores como Nwankwo Kanu, Finidi George o los hermanos Uche.

En 2005 aterrizó en Israel, y tras dos campañas en el Bnei Yehuda (en 2006 colaboró en su clasificación a la Copa de la UEFA) dio un salto al Hapoel Tel-Aviv. El pasado mes de mayo se proclamaron campeones, y ahora busca participar en su primera Champions League. Debido a su participación en el Mundial, Enyeama no estuvo presente en la primera eliminatoria frente al Željezničar bosnio, al que superaron por un global de 6-0. En la Tercera fase de clasificación, el rival era el modestísimo FK Aktobe (club de Kazajstán al que ya le dedicamos un post en la figura de su capitán Samat Smakov). La ida se complicó con la inesperada derrota por 1-0, que recibió el tanto de penalti de Smakov con Enyeama en la puerta. Ya en la vuelta, el Hapoel sacó su garra y en la primera parte sentenció con un claro 3-0 una eliminatoria que finalmente se apreció más ajustada con el postrero gol de FK Aktobe en el descuento. Gracias a un tanto de Ben Sahar y las paradas del nigeriano Enyeama, el club israelí se quedaba a un peldaño de acceder a la Champions League.

Y el sorteo le fue benevolente al Hapoel, ya que le tocó en suerte el Red Bull Salzburg con la vuelta en el Bloomfield Stadium. El partido de ayer en Austria fue vibrante, con victoria final para los de Tel-Aviv, que llegaron a adelantarse a los tres minutos, mientras que a los 53 dominaban por 1-3 para el definitivo 2-3 tras el penalti transformado por Roman Wallner a los 67 minutos. Pero, una vez más, el protagonista fue Vincent Enyeama, que a los tres minutos no dudó ni un segundo en ser el lanzador de un penalti importantísimo para su club. Se puso delante de Gerhard Tremmel y le batió con un potente disparo con el interior que se coló por el poste derecho del guardameta austriaco.

Y es que si por algo se caracteriza Enyeama es porque no le tiemblan las manos a la hora de parar, pero lo mismo cuando recurren a él para lanzar desde los 11 metros. Va a cumplir 28 años el próximo 29 de agosto, pero dos días antes podría recibir su mayor regalo. Que el Hapoel Tel-Aviv entre en el bombo de los 32 conjuntos que disputarán la fase de grupos de la Champions League. Ojalá lo consiga, porque su paso por el fútbol está siendo muy importante para África, pero quiere dejar su impronta en el continente europeo. No duden que si tienen un penalti a favor se atreverá a lanzarlo, porque Vincent es el mayor conocedor de los guardametas. Y a la vez, su mayor enemigo.

Menú del día en Sudáfrica (12-06)

Primer día completo en Sudáfrica. Tras la inauguración de ayer, así como dos partidos que nos dejaron con las ganas de algo más de fútbol, hoy se ponen en liza dos de las grandes favoritas para estar el próximo 11 de julio en Johannesburg disputando la final en el Soccer City. Argentina e Inglaterra deberán defender su candidatura a la primera plaza de su grupo con dos partidos muy distintos. Además, uno de los tapados, Corea del Sur, también entra en escena en el primer choque del día frente a Grecia en un Grupo B que tiene abiertas sus opciones para ver quién acompaña a la albiceleste.

Lucha de guerreros en Port Elizabeth

A priori es el encuentro más flojo del día, ya que no estarán en liza ninguna de las favoritas, pero el choque entre Corea del Sur y Grecia (13:30 horas, GMT+1) tiene muchos alicientes para prestarle atención y poder sacar muchas conclusiones.

Sin duda estamos ante una lucha que se prevé durísima por una victoria que les mantenga en el candelero para poder conseguir la segunda plaza de grupo. El seleccionador Huh Jung-Moo tiene un par de dudas en su esquema. Y muy importantes. Ya que tanto el capitán, Park Ji-Sung, como Park Chu-Young están entre algodones y será el preparador asiático el que tenga que decidir si arriesgar para buscar el triunfo o dejarles en el banquillo y que sus opciones de clasificación se pudiesen esfumar con un triunfo heleno.

En cuanto a los griegos, Rehhagel (el técnico más veterano de Sudáfrica con 71 años) no podrá alinear a su mejor central, Vangelis Moras. El defensor del Bolonia no está al 100% y el entrenador alemán prefiere reservarle para llegar a tope a los encuentros frente a Nigeria y Argentina. Y si Grecia conformará una buena muralla defensiva con tres centrales y dos carrileros, la guerra del centro del campo se presume también esencial. Ahí veremos a varios surcoreanos de mucha calidad como Ki Sung-Yueng (última revelación de los Guerreros Taeguk y perteneciente al Celtic), el rápido extremo del Bolton, Lee Chung-Yong o el red devil Ji-Sung, mientras que enfrente viejos conocidos como Katsouranis, Karagounis o Samaras. Y arriba, la guerra será desigual con dos puntas de Corea del Sur por uno del cuadro heleno. Pero Rehhagel cuenta con Gekas, que fue el máximo goleador de la fase de clasificación europea. Tres puntos vitales y muchos focos de atención entre dos escuadras muy bien ordenadas pero que tendrán que arriesgar si quieren multiplicar sus opciones de promocionar a octavos de final.

Maradona ante su pasado y su futuro

25 de junio de 1994. Boston. Foxboro Stadium. Diego Armando Maradona completa los 90 minutos frente a Nigeria en el segundo encuentro del grupo en una victoria por 2-1 con dos goles de Caniggia tras remontar el tanto inicial de Siasia. Pero el Pelusa fue reclamado para pasar el control antidopaje y allí se acabó todo. Fue la última vez que se vistió la albiceleste. El final de un sueño. Como las grandes estrellas del rock and roll, Maradona no tuvo una vida normal, y como ya lo hiciera Elvis o Kurt Cobain, sus demostraciones se quebraron de forma abrupta, pero su recuerdo servirá para ilustrar a generaciones venideras.

Y con ese recuerdo, Diego vuelve hoy a un Mundial. Esta vez en el banquillo, aunque con una trascendencia similar que cuando era actor principal. Argentina vivió una fase de clasificación rara, con muchas dudas, un juego pésimo y hasta sufrieron por conseguir su billete. Pero en Sudáfrica la historia cambia. Parece que esos cambios en el esquema o esos más de 100 jugadores convocados ya no importen. La albiceleste está lista (16:00 horas, GMT+1) y, de nuevo, cambiará de esquema respecto a las eliminatorias. Defensa con dos centrales, Demichelis y Samuel; Jonás y Heinze harán las veces de laterales, con Di María más adelantado en el perfil zurdo; Mascherano y Verón ocuparán la medular; mientras que la magia quedará para la terna formada por Messi, Tévez e Higuaín. Un once inicial que da miedo. Quizás se dude de la forma física de Verón, por lo que es muy probable que Pastore tenga minutos, mientras que todavía la gente se frota los ojos al ver a un Heinze anciano y lentísimo entre los 11 elegidos.

Y si Maradona ofrecerá un esquema vistoso, Lars Lagerback no se queda atrás. El preparador sueco también sacará tres hombres de ataque (Martins, Odemwingie y Yakubu como 9), mientras que las labores de destrucción en la medular serán para un Dickson Etuhu, que ha hecho un gran año en el Fulham, y Sami Kaita, que pese a su juventud es bastante lento y con una vocación muy defensiva. No se espera mucho de él. La lesión de Obi Mikel ha sido un drama para Nigeria, pero lo cierto es que puede suponer un descubrimiento para el fútbol mundial. Su función de jugar por delante de los dos pivotes la va a desempeñar Haruna Lukman, que pertenece al Monaco y que ha brillado en la selección Sub-17 y Sub-20. Lukman tiene mucha llegada, aunque no sabemos si Lagerback le dejará descolgarse hacia el área contraria o estará más restringido en sus funciones.

Argentina no debería de tener problemas para superar a los africanos, pero cuando tienes enfrente a hombres tan veloces y físicos puede pasar cualquier cosa. Desde que vayas detrás de ellos por el campo hasta que les puedas golear sin problemas aprovechando sus numerosos errores defensivos. Sin duda, un cruce de sentimientos para Maradona. Esta vez no podrá hacer ninguna gambeta, pero tendrá que exprimirse al máximo para que los jugadores se adapten a su esquema y engrasen la máquina de cara a la segunda fase del Mundial.

Bradley quiere repetir la hazana de Brasil ‘50

En ese Mundial, Estados Unidos acudió mientras su población desconocía ese juego llamado soccer. Eran un grupo extraño de deportistas que se dedicaban a algo diferente al baloncesto, béisbol o fútbol americano. Los raros. Pues en 1950 lograron la hombrada en Belo Horizonte batiendo por 1-0 a los ingleses con el solitario gol de Gaetjens. Y la celebración fue acorde al mérito de ese triunfo. Mientras Gaetjens, el héroe anónimo, fue despedido entre vítores y salió a hombros del estadio, los medios británicos informaban de una victoria de los pross por 10-1, pensando que las informaciones que llegaban desde Brasil eran erróneas y que era imposible que Estados Unidos se hubiese llevado el choque por 1-0.

Pero hoy Estados Unidos tiene mucho más nivel, un seguimiento que se ha multiplicado en su país y después de vencer a España en la pasada Copa Confederaciones y de dar un susto a Brasil están con mucha moral. Bob Bradley acumula casi cuatro años al frente de los yankees y ya logró la Copa de Oro en 2007 para los americanos, mientras que hoy buscará amargar el debut a una Inglaterra de Fabio Capello que todavía tiene muchas incógnitas en el once que pondrá en liza (20:30 horas, GMT+1).

No sabemos cómo habrá pasado la noche el bueno del técnico italiano, pero la verdad es que entre cabezada y cabezada tendrá que haber resuelto la duda de la portería, la del central, la composición del centro del campo y un esquema con dos delanteros o con una medular de cinco hombres. Pues bien, a riesgo de equivocarnos, parece que James será el guardameta. Si ya transmite poca seguridad el casi cuarentón del Portsmouth, con la incertidumbre hasta última hora de ver quién cubre la portería de los pross las miradas van a estar centradas en David James, que al mínimo fallo podría ser relegado y dar la oportunidad a Green.

Ledley King apunta a ser el acompañante de Terry, aunque Carragher tendrá opciones hasta última hora, mientras parece que Capello apostará por Rooney en solitario y poblará la medular con Gerrard, Lampard y Barry, mientras que el habilidoso y escurridizo Lennon estará por el extremo diestro, mientras que Joe Cole (sin equipo) será la baza por el carril izquierdo. Pero Bob Bradley también cuenta con ciertas dudas, como el acompañante de Jozy Altidore, que en principio será el punta de los Galaxy Buddle. Por detrás, Donovan y Dempsey estarán en los costados, mientras que Michael Bradley será el cerebro de los americanos acompañado de Clark. Y atrás, más incógnitas para el seleccionador, ya que Onyewu será titular después de pasar un año en el dique seco y genera muchas dudas, mientras que parece que Cherundolo le ha ganado la partida a Spector en el lateral derecho.

Inglaterra se ha ganado la vitola de favorito, pero la verdad que con la actualidad de las últimas semanas (lesión de Ferdinand, dudas en el once tipo y la bronca de Capello con la prensa inglesa) se han empezado a generar muchas dudas nada buenas para los británicos. Y Estados Unidos, invitada a la fiesta, buscará continuar con su idilio con Sudáfrica (como ya demostraron en la Copa Confederaciones) y tratar de emular a Gaetjens en el Mundial de Brasil. Si esta vez lo consiguen, seguro que los tabloides ingleses no se equivocan, aunque tengan por seguro que harán alguna referencia a dicha anécdota con su habitual sarcasmo.

¿Águilas rotas?

Tarea difícil la que tiene Lars Lagerback, que llegó después de que Nigeria lograse la tercera plaza en la Copa de África de Angola en sustitución de Shaibu Amodu, y que con tan sólo cuatro encuentros de preparación llega a Sudáfrica con muchas dudas y con el sinsabor de la baja de última hora de John Obi Mikel, el pulmón de esta selección. Para más inri, Lagerback tiene la presión de la Federación Nigeriana, que ni corta ni perezosa ha marcado las semifinales como la meta de sus compatriotas.

Con Argentina como favorita del Grupo B, la misión de Nigeria sería la de conseguir la segunda plaza, en la que se presume una durísima pugna ante Corea del Sur y Grecia. Tres escuadras de un nivel similar. Se echa de menos un líder para las Super Águilas, como lo fuera Jay Jay Okocha en la medular, puntales en ataque como Yekini o Amokachi y hombres desequilibrantes al estilo de Finidi o carrileros como el trotamundo Taribo West. Muchos ingredientes se echan de menos en Nigeria, que sumados al desconocimiento del preparador sueco en sus elegidos y la presión de las altas instancias en alcanzar las semifinales hacen que los africanos puedan sufrir un descalabro y ello se traduzca en otra revolución dentro del seno de los verdes.

Cómo llegó… El camino de Nigeria hasta esta cita mundialista fue tarea del anterior seleccionador, Shaibu Amodu, que pasó la segunda fase sin ningún problema con un pleno de seis victorias con 11 tantos a favor y uno en contra. Ya en la fase final, las Super Águilas tuvieron como máximo rival a Túnez, a los que aventajaron finalmente en un punto para hacerse con el billete para Sudáfrica.

El inicio fue complicado, ya que empataron a domicilio frente a Mozambique (0-0), y a partir de ese momento tuvieron que remontar. Nigeria venció en la segunda jornada por un claro 3-0 a Kenia, y de esa manera viajaban a Túnez con el objetivo de no perder. Y así fue, el marcador no se perturbó por el miedo de ambos combinados a caer derrotados. El 6 de septiembre de 2009, Nigeria tenía todo en sus manos para hacerse con pie y medio en Sudáfrica ya que recibían a los tunecinos. Se adelantaron hasta en dos ocasiones, pero Túnez se marchó contenta porque logró zanjar el encuentro con el 2-2 final.

Nigeria no dependía de sí misma, así que debía vencer y esperar un tropiezo de los mediterráneos para ser mundialistas después de su ausencia en Alemania 2006. La victoria frente a Mozambique se produjo con el solitario tanto de Obinna en el descuento, mientras que en la última jornada batieron a Kenia a domicilio con doblete de Martins (sólo anotó esas dianas en la clasificación). Pero el éxtasis total llegó con el 1-0 de Mozambique sobre Túnez, que daba con los huesos de las Super Águilas en Sudáfrica pese a todos los problemas y el dudoso juego ofrecido.

El equipo. Sin duda el palo de la reciente baja de John Obi Mikel ha sido un golpe en la línea de flotación de Lagerback, que tenía en el mediocentro del Chelsea ese papel de enganche con la tripleta atacante. Una baja clave. Pero es que el preparador sueco es un mar de dudas en todas las líneas (salvo en la portería donde Enyeama es fijo) y deberá resolver todas las incógnitas antes del debut del próximo sábado contra Argentina.

En defensa no hay nada claro: El lateral derecho se lo disputan Odiah (posición natural) y Yobo (que tendría opciones en el costado o en el eje, como lo ha venido haciendo en la fase de clasificación). El lateral zurdo es otra de las incógnitas, en las que la estrella Taye Taiwo y el jugador del Rennes Echiejile tienen las mismas posibilidades de contar para Lagerback. En el amistoso del pasado domingo ante Corea del Norte, con victoria para Nigeria por 3-1, la línea de cuatro la formaron Odiah-Shittu-Yobo-Taiwo, por lo que ahora mismo cuenta con alguna papeleta más para vérselas con la albiceleste en el debut.

La tripleta de mediocentros tiene dos puestos adjudicados, los de Dickson Etuhu y Sani Kaita, mientras que ahora hay que resolver quién suplirá a Obi Mikel. Se habla de la inclusión del jugador del Dinamo Kiev Ayila Yussuf, pero es demasiado defensivo para desenvolverse por delante de los dos hombres de contención, y por ello el emergente Haruna Lukman podría ser la sorpresa. Con apenas 20 años, y minutos en el Monaco, ya triunfó en la selección sub-20, y por ello podría tener un papel principal si Lars se atreve a darle los galones para sustituir a Obi Mikel. El ataque también entraña varias alternativas, pero lo que está claro es que Yakubu será el 9 de las Super Águilas. Pese a no haber cuajado un gran año en el Everton, tiene una potencia que sobresale respecto al resto de delanteros nigerianos, y veremos quién son sus acompañantes. Odemwingie parece fijo, por lo que el último puesto en el once se lo disputarán Martins, Obasi y Obinna. Al jugar con tres hombres adelantados, es más que probable que los tres tengan minutos en una posición que podría ir rotando según el acontecer de los hechos.

Estrellas. Complicado destacar a alguien en una Nigeria con menos talento que en citas anteriores, y que con la baja de Obi Mikel se queda huérfana en el cartel de líder dentro del campo. Veremos si Enyeama rompe el mito de los porteros africanos, ya que es un meta muy ágil, pero que como casi todos tiene fallos estrepitosos. A sus 27 años milita en el Hapoel Tel-Aviv, pero lo cierto es que tiene nivel para pelear en un campeonato más competitivo. En defensa confiamos en que Yobo esté al 100% tras la lesión que sufrió en la última parte de la Premier League. Sin duda, si el espigado central raya a buen nivel, Lagerback se evitará muchos sustos en la línea de zagueros.

En cuanto a la medular, Etuhu espera prolongar su gran final de campaña con el Fulham y aportar algo de criterio en la salida del balón. A su lado tendrá a un dudoso Sani Kaita, que es lento y con poco recorrido ofensivo, mientras que sería bonito ver a Lukman (en la imagen) con la responsabilidad de ser titular a sus 20 años. Sería un master para el llegador del Monaco y una alegría para un fútbol nigeriano falto de talentos.

Y arriba poca confianza en una nómina de delanteros en un bajo estado de forma. El futuro pinta mal para las Super Águilas, y más aún con la presión de esa loca decisión de verles en semifinales.

Calendario. Complicado calendario en un grupo muy igualado. El debut frente a Argentina podría ser una puñalada para Nigeria si recibe un duro correctivo por parte de los pupilos de Maradona, ya que después tendrían que afrontar los complicados duelos ante Grecia y Corea del Sur con la obligación de vencer ambos, o al menos lograr cuatro puntos.

Argentina – Nigeria. 12 de junio, sábado. 16:00 horas.
Grecia – Nigeria. 17 de junio, jueves. 16:00 horas.
Nigeria – Corea del Sur. 22 de junio, martes. 20:30 horas.

La venganza egipcia

71 días después, Egipto tiene ante sí la revancha para vengar la agónica eliminación para el Mundial frente a los argelinos. Aquel partido dejó un desempate trágico, un encuentro de vuelta con el apdreamiento al autobús de los del Magreb y muchas rencillas que se resolvieron sobre el césped. Pero seguro que quedan vendettas por consumarse. Se vislumbra un partido a cara de perro, como el desempate del 18 de noviembre, que tuvo faltas por doquier. Los de El Cairo llegan con mejor juego, como demuestra su victoria clara sobre Camerún, pero Argelia es capaz de sorprenderles, de nuevo, y más después de su triunfo sobre Costa de Marfil. Los faraones saldrán con Hosny Rabo, el capitán Hassan, Moteab y Zidan como armas ofensivas, mientras que Argelia confía su suerte al extremo Meghni y Ghezzal, que no está teniendo mucha suerte que digamos de cara a puerta. El caramelo que se les presenta a los argelinos es inmejorable: entrar en la final de la Copa de África y apear al campeón en las dos últimas ediciones y asestarle otro golpe en su línea de flotación después de haberles privado de jugar la cita mundialista. Sin duda, Egipto encontraría su bestia negra de esta década. El partido se disputa en el estadio de Ombaka, en la ciudad de Benguela a las 20:30 horas y será retransmitido por Eurosport.
A las 17:00 horas (Eurosport) se conocerá al primer finalista, que saldrá de un duelo muy igualado entre Nigeria y Ghana. El choque llega con dos selecciones que no convencen, pero que se han colado en el penúltimo paso antes de levantar el trofeo. Las Aguilas Verdes llegan con un fútbol ramplón, con muchas dudas en su juego y dándole los galones al incombustible Kanu, que formará ataque con Odemwingie y Obasi, con el irregular Obi Mikel como fiel escudero. En defensa, Yobo deberá sacar lo mejor de sí, ya que esta competición se está caracterizando por los incontables fallos defensivos. Y Ghana, que venció en cuartos a los anfitriones quiere prolongar su estancia en tierras angoleñas, pero lo cierto es que sin Michael Essien o Sulley Ali Muntari tendrán muy difícil hacerse dueños de la batalla del centro del campo. En principio lo normal es que Nigeria acceda a la final, pero esta CAN 2010 suma la mitad de sus encuentros con sorpresas. La resoluciones de ambas semifinales se conocerán a lo largo de esta tarde, pero lo bueno es que aún tenemos cuatro encuentros para disfrutar del torneo continental africano.