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Premier League 2011/12: Reparto de medallas (IV de...

No llegan a la línea de salida con la misma mejor marca personal del año, ni siquiera las sensaciones son similares antes de iniciar la carrera de fondo que marcará su devenir, pero seis combinados son los elegidos para repartirse los cinco metales que hay en juego. Parece que Ferguson tiene varios segundos de margen respecto al resto de fondistas para alcanzar la Premier League. La plata y el bronce deberían ser cosa de Villas-Boas y Roberto Mancini, mientras que un peldaño por debajo, y con una cuarta plaza como premio que también es medalla importante, andan Arsène Wenger (que podría perder en horas a Cesc y Nasri), Kenny Dalglish (con una escuadra renovada) y Harry Redknapp (todavía sueña con la guinda de Fernando Llorente). Serán 30 duelos directos entre seis atletas con hambre de victoria, pero no podrán descuidarse porque alguna liebre intentará provocarles algún quebradero de cabeza en vueltas, a priori, de transición.
Por encima del resto aparece el Manchester United FC, que no acaba fuera de las dos primeras plazas ligueras desde la campaña 2004/05, y quiere seguir abriendo brecha en la clasificación histórica después de hacerse con la primera plaza al sumar su título 19, por los 18 del Liverpool. David de Gea para suplir a Van der Sar (papeleta difícil por la exigencia de la portería en Old Trafford), Phil Jones que llega desde el Blackburn Rovers como esperanza para la defensa y Ashley Young que tendrá una doble misión: repetir las carreras que hacía en el Aston Villa y liberar a Nani del costado para que suba su rendimiento por la zona central.

La senda de la victoria

Bruce Castle Park. 17:00 horas. Las madres apuran las horas de sol antes de volver a casa e iniciar su particular partido de la jornada con sus hijos. Les esperan más de 90 minutos de un sufrimiento cotidiano: terminar las tareas del colegio retrasadas, bañar al escurridizo pequeño de la casa, que la cena se salde sin incertidumbre ni moviola y que el trayecto a la cama no lleve consigo una amonestación por la que será recordado. La arena del Bruce Castle Park, situado a diez minutos de White Hart Lane, es la compañía perfecta del calzado de todos los hinchas del Tottenham. Ya quedan menos de tres horas para que el himno de la Champions League vuelva a atronar.

Mientras los chavales miran incrédulos, la hinchada de los spurs combina un silencio de tensión, la exaltación fruto de la cantidad de cerveza bebida o los cánticos contra el Arsenal para olvidarse de lo que se les viene encima. Es la primera vez que los londinenses están en la máxima competición continental tras su modernización, pero no parece que hayan pecado de novatos. Fueron primeros en el grupo de la muerte por delante del Inter de Milán (campeón de Europa), Twente (campeón neerlandés) y Werder Bremen. Muchos le tacharon como un conjunto con fantasía arriba, pero que quizás no estaba maduro para los grandes torneos.

Los de Harry Redknapp demostraron todo lo contrario. Anotaron más de dos dianas en cada uno de sus seis choques de la fase de grupos, así como en un playoff de clasificación que les midió al Young Boys suizo. Tras caer 3-2 en Berna en la ida, las hinchadas rivales del Chelsea o Arsenal sacaron pecho queriendo demostrar que la Champions no está hecha para primerizos y que se debe tener pedigrí para honrar a esa sintonía mágica previa al pitido inicial. Ocho días después, The Lane se llenó y vibró con un hat-trick de Peter Crouch y otro del letal Defoe. Se superó la prueba y los del norte de Londres ya podían mirar de igual a igual a sus archienemigos del Chelsea y Arsenal.

La cultura futbolística inglesa es fiel a sus colores, y la grada siempre apoya y sigue la misma rutina. El trasiego de gente por el Bruce Castle Park es habitual entre todos los lilywhites que acuden a White Harte Lane a pie y desde el oeste. Su siguiente parada, y con una estancia larga y reposada, es acudir al pub de confianza a saborear unas cervezas (es de recibo no contarlas por respeto al hincha) tratando de imaginar el partido perfecto. La similitud entre todos los cerveceros es que su escuadra siempre sale victoriosa. Desde luego, una situación paradisíaca con el alcohol y goles como protagonistas.

Son las 19:00, sólo 45 minutos para que el balón eche a rodar en su templo, The Lane. Lo de hoy son palabras mayores. Viene el A.C. Milan con sus siete Copas de Europa y ese miedo a despertar el eterno espíritu italiano de su letargo. El larguirucho Crouch decantó el primer asalto, pero nadie se fía: por historia, experiencia y el miedo a la zona Cesarini. La eliminatoria se saldó con el pase de los spurs a los cuartos de final mientras sólo el Chelsea y Manchester United les acompañaron como representantes británicos. El Arsenal había caído, así que el Tottenham ya tenía un motivo para reírse de los de Arsène Wenger.

Hoy, el Tottenham visita el Santiago Bernabéu. Un estadio que no es familiar para ellos, pero que saben que es un bonito lugar para seguir escribiendo historia en su reciente idilio con la Champions League. Echarán de menos el Bruce Castle Park, también a su tabernero de cabecera, pero todo es reemplazable siempre y cuando no falte la cerveza y el Tottenham les espere sobre el césped. Ellos ya conocen la senda de la victoria.

Christian Gross: El antídoto para frenar al campeó...

El Fútbol Club Barcelona recibe el Mercedes Benz Arena con la medalla de campeón colgada al título, pero con otros cinco galardones que le han valido el elogio internacional allá por donde ha pisado. Pep Guardiola tiene el mundo a sus pies, pese a que el técnico de Santpedor elude recoger el guante a tanto piropo y sólo mira al partido siguiente, muy consciente de que la hazaña del 2009 es complicada de imitar. Hoy (20:45, TVE-1), tendrá enfrente a un apagafuegos que está dándole un aire totalmente diferente al VfB Stuttgart. Christian Gross no tiene el porte de Guardiola, ni un currículum tan rico en títulos, ni tampoco cuenta con una juventud para que su carrera todavía tenga mucho recorrido.

Christian Jürgen Gross nació en Zurich hace 55 años, y su carrera transcurrió entre 1973 (surgió en el Grasshopper) y 1985, año en el que se retiró en el AC Lugano. En sus 12 años como profesional contó con una experiencia en el extranjero, la que le llevó a defender los colores del VfL Bochum de 1980 a 1982. Una vez internacional por Suiza, este modesto defensa pronto inició su carrera como técnico en su país al tener la oportunidad en el modestísimo FC Wil. En cinco años, Gross logró ascender al Wil de la 2. Liga Interregional (cuarta categoría) a la Challenge League, segunda división suiza, lo que le valió ganar mucha reputación para su posterior traspaso al Grasshopper. Con los Saltamontes, que llevaban dos años sin ganar la Axpo Super Liga, Gross logró clasificar segundo al Grasshopper en su temporada de debut y hacerse con la Copa Suiza, y ya en su segundo año se hizo con el título, así como revalidar el campeonato helvético en la 95-96. Su último curso completo en el banquillo de los blanquiazules concluyó en la tercera plaza tras ser superado por el Sion y el Lausanne, pero su verdadera hazaña se produjo en la Champions League, donde acabó tercero en un grupo con el Auxerre, Ajax y Glasgow Rangers. El partido clave se produjo frente a los holandeses, que llegaron la última jornada al Hardturm-Stadion empatados con el Grasshoper y se hicieron con un triunfo agónico por 0-1 con gol de Kluivert en la primera mitad, dejando fuera a los suizos, que concluyeron el grupo con nueve valiosos puntos. Al año siguiente, inicio el curso con los Saltamontes, hasta que fue contratado por el Tottenham Hotspur, en la que iba a ser su gran oportunidad.

Su debut no pudo ser mejor, ya que cogía a los londinenses en zona de descenso y los salvó con cuatro puntos de margen sobre el precipicio. Su primer partido en las islas concluyó con un 0-2 a favor de los Spurs con goles de Vega y Ginola en la parte final del encuentro, aunque los dos siguientes duelos se zanjaron con duras goleadas (1-6 en el derbi frente al Chelsea y 4-0 en Coventry). Ese año lo salvó la dirección de Christian Gross, así como la calidad de una plantilla con jugadores como el francés Ginola, Klinsmann, Vega, Calderwood, el argentino Berti o Les Ferdinand. La campaña 1998-1999 la inició en el banquillo, pero la aventura duró poco ya que tras vencer al Everton en la tercera jornada fue destituido, ya que en las dos citas iniciales de la Premier League los Spurs sucumbieron frente al AFC Wimbledon (3-1) y el Sheffield Wednesday (0-3). La salida de Gross fue turbulenta, ya que el técnico suizo culpó a los medios de tirar por tierra su reputación y responsabilizarles de su destitución.

Tuvo que pasar un año hasta que Gross volviese a los banquillos. En el FC Basilea echó raíces y tuvo un largo periplo desde 1999 hasta finales de 2009. En su periplo con los RotBlau, Gross conquistó cuatro títulos ligueros y otros tantos coperos, haciéndose también con el galardón de Mejor Entrenador de la Super League en 2008. Para el recuerdo queda la participación del Basilea en la Champions League de 2003. Tras haber quedado apeados el año anterior en la ronda previa por el Oporto (por un global de 5-4), ese año llegaron con la lección bien aprendida y se deshicieron de los eslovacos del MŠK Žilina y después hicieron la machada de dejar fuera al Celtic de Glasgow tras remontar el 3-1 de la ida con una victoria en casa por 2-0. El sorteo de grupos no fue muy agraciado para los suizos, que quedaron encuadrados juntos al Valencia, el Liverpool y el Spartak de Moscú. Vencieron dos encuentros (Spartak en ambas ocasiones), igualaron en tres (en Anfield, en casa frente al Valencia, y en la jornada final frente al Liverpool). En ese encuentro, los reds llegaban a St. Jakob Park un punto por debajo de los suizos, por lo que la victoria era de imperiosa necesidad. El duelo se puso de cara para los helvéticos con un 3-0 inicial en la primera media hora, pero en la segunda mitad el Liverpool sacó su casta y logró el empate con tantos de Murphy, Smicer y Owen, que en el minuto 84 igualó la contienda, aunque fue insuficiente y el Basilea entró en los octavos de final.

En la segunda fase de grupos, las cosas para Christian Gross se pusieron más negras, ya que quedaron encuadrados junto al Manchester United, la Juventus y el Deportivo de la Coruña. El Basilea terminó tercero con siete puntos, empatado con la Juve y con los españoles, que acabaron cuartos. Pese a ello, los suizos vencieron en casa al Deportivo (1-0), igualaron en Old Trafford (1-1) y ganaron en la jornada final a la Juventus ante su público, lo que fue recompensado por la grada de St. Jakob Park, que valoraron la enorme temporada de sus pupilos. En la Copa de la UEFA de 2006, llegaron hasta cuartos de final, donde perdieron frente al Middlesbrough, que posteriormente llegarían a la final por 4-3. Christian Gross puso punto y final a su etapa en el FC Basilea al concluir la campaña 2008-2009.

Y la llegada de Gross al Stuttgart ha tenido ese tinte de triunfo en la que se desarrolla la carrera del técnico suizo. Cogió al club el 6 de diciembre, en un momento muy delicado para los alemanes y tres días antes del duelo directo frente al Unirea Urziceni. Su periplo hasta el momento con los de la Mercedes es casi inmaculado, con seis triunfos, un empate y una sola derrota frente al Hamburgo con el doblete de Van Nistelrooy. Hoy, Christian Gross jugará su segundo encuentro en la presente Champions League tras la victoria en su debut frente al Unirea rumano por 3-1 con goles de Marica, Trasch y Pogrebnyak. El técnico suizo mantiene el mismo esquema de juego y prácticamente no retoca el once inicial, con Lehmann en portería, una defensa de cuatro con Celozzi, Tasci, Delpierre y Molinaro; con Khedira y Kuzmanovic en el eje; el bielorruso Hleb y Gebhart en las alas y Cacau y Pogrebnyak en la punta. La buena noticia para Gross es que ya está recuperado el rumano Marica, que podría entrar en la segunda mitad, ya que su concurso en el equipo titular no va a producirse hoy por los cuatro goles de Cacau (su recambio) el pasado fin de semana.

Habrá que ver la cara que ofrece un Stuttgart en clara progresión, y que en la figura del técnico Christian Gross tienen a una especie de mago de los banquillos, y que sólo falló en su experiencia en el Tottenham, aunque nunca se sabrá lo ocurrido si no hubiese sido destituido en el club londinense. No tiene el porte y la clase de Guardiola, pero a sus 55 años quiere seguir logrando títulos y haciendo crecer a clubes modestos.

Jornada en Europa: Chelsea, Girondins y Bayer Leve...

Sin duda el partido estrella de la Premier League era el Arsenal-Manchester United, que se saldó con victoria para los red devils con una gran actuación del extremo portugués Nani. De esta manera, los pupilos de Wenger se descuelgan a cuatro puntos del United, y a cinco del Chelsea, que además lleva un encuentro menos. Si ayer todo giró alrededor del partidazo entre Wenger y Ferguson, el sábado el Chelsea debía ganar para mantener el liderato. No fue un encuentro fácil para los blues, que sólo respiraron felices con el pitido fnal del colegiado tras el agónico 1-2 del capitán John Terry en el minuto 82. El encuentro se puso de cara pronto tras un gol tempranero de Anelka después de un pase de la muerte de Didier Drogba, pero el escocés Fletcher puso las tablas en el electrónico y entonces los de Carlos Ancelotti tuvieron que emplearse al máximo para mantener la primera posición de la tabla.

El Liverpool venció al Bolton Wanderers por 2-0 en Anfield Road y se acercan a un punto de los puesto de Champions tras el tropiezo del Tottenham en Saint Andrews (1-1), con un Alex McLeish que sigue manteniendo al Birmingham en una gran racha. Otro que se ha unido al carro de llegar hasta los puestos de la mayor competición continental es el Manchester City, que tras un triunfo fácil y cómodo fraguado en la primera mitad ante el Pompey también está a un punto de los Spurs. El Aston Villa es séptimo a dos puntos del cuarto puesto, y ya calienta motores para su desplazamiento del próximo sábado a White Hart Lane.

En Francia, el Lyon remontó finalmente al PSG, que se puso ganando por 0-1 en Gerland con un tanto del turco Erding, pero Gomis (minuto 77) y el veterano central brasileño Cris (min.81) completaron el 2-1 que deja al Lyon a nueve puntos de un Girondins de Burdeos que sigue con paso muy firme. El actual campeón de la Ligue 1 ganó en el campo del Grenoble, colista de la competición, después de ir perdiendo al descanso, pero los tantos de Gouffran, Chamakh y Cavenaghi dejaron una gran sonrisa a Laurent Blanc. Tras el Girondins marcha la revelación de la temporada, el Montpellier de René Girard, que sigue a seis puntos de los líderes después de que el sábado ganaran al Marsella por 2-0.

En la Bundesliga, y a falta de 14 jornadas, la competición es cosa de tres: Bayer Leverkusen, Bayern Munich y Schalke 04. Jupp Heynkes sigue en estado de gracia y todavía no conoce la derrota. Ayer, en cinco minutos mágicos, Kiessling, Derdiyok y Hyypia senteciaron su encuentro frente al Friburgo que concluyó 3-1. El Bayern de Munich venció por un claro 3-0, aunque los tantos no llegaron hasta la segunda mitad (Van Buyten, Mario Gomez y Robben), mientras que el Schalke 04 es el tercero en discordia que ha ganado cinco de los últimos seis encuentros con 16 de 18 puntos conseguidos desde el 6 de diciembre. Y el bastión de esta gran racha está siendo Kevin Kuranyi, que lleva cinco goles en las últimas seis jornadas.

Por su parte, en Italia el Inter de Milan, lider de la Serie A, no jugó este fin de semana, mientras que su inmediato perseguidor y máximo rival, el Milan, volvió a pinchar en San Siro con el Livorno (1-1) tras un tanto de Ambrosini al borde del descanso y el empate del veteranísimo Lucarelli, que aprovechó un fuera de juego mal tirado de la zaga rossonera. El gran beneficiado de la jornada ha sido la Roma de Claudio Ranieri, que gracias a la victoria en el Olimpico frente al Siena ha empatado con el Milan, aunque llevan un encuentro más. El joven Chuka-Okaka selló el 2-1 con un gran taconazo a falta de tres minutos.