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El difícil crecimiento de Lulinha

Siempre se dice que la adaptación es uno de los problemas que suelen tener los jugadores sudamericanos al fútbol europeo. Lo cierto es que la precocidad con la que se eleva a los altares a brasileños y argentinos, además de la grave crisis económica que azota sus mercados, hace que cada vez se les venda con anterioridad y den el salto sin haber terminado su etapa de crecimiento, tanto físico como futbolístico.
Torneos como el Mundial Sub-17, los Sudamericanos o los Juegos Olímpicos sirven para que jugadores con un pequeño sueldo sean conquistados por ojeadores de media Europa, que a base de un puñado de billetes y un proyecto deportivo más serio fichen sin pensar que su desarrollo futbolístico todavía está por definirse.
Este caso le ha ocurrido a Lulinha (10 de abril de 1990), que actualmente juega en el Estoril, de la Liga Vitalis (segunda división portuguesa) tras su corta formación en el Corinthians después de haber triunfado en el Sudamericano Sub-17, donde se dio a conocer para los ojeadores de medio mundo. Lulinha se desenvuelve en la mediapunta, acumula explosividad y un gran regate. En 2006 logró 27 goles en sus 15 encuentros en el Campeonato Paulista Sub-17, tres días después de llegar a los 17 años participó con el primer equipo en la victoria del Corinthians sobre el America por 2-0. En 2007, participó en el Mundial Sub-17 de Corea, en el que la selección brasileña cayó en octavos de final ante Ghana. En la primera fase fue titular en los tres duelos, consiguiendo un gol, en un grupo en el que consiguieron dos triunfos y una derrota, ante Inglaterra. Ya en octavos, Lulinha jugó todo el partido, aunque cayeron frente a Ghana por 1-0, el nuevo talento brasileño se hizo un hueco en las agendas de muchos secretarios técnicos.
Lo cierto es que la llegade de Lulinha al Estoril se fraguó tras una corta experiencia del prolífico mediapunta en el Campeonato Brasileño, ya que en 2007 sólo jugó 11 encuentros (siendo en tres titular y completando en uno los 90 minutos). Su parón futbolístico se produjo en 2008, en el que no disputó ni un encuentro, mientras que este año sumó 12 encuentros en el Corinthians (nueve en el Paulista y tres en el Brasileirao). Por tanto, con 23 partidos oficiales en Brasil ha dado el salto a la Liga Vitalis, después de haber sonado para el Celta o el Deportivo de la Coruña este verano.
En las cinco jornadas que se llevan disputadas en la Liga Vitalis, el Estoril sólo suma tres empates, y Lulinha ha sido titular en los cuatro primeros encuentros, mientras que en el último entró desde el banquillo y disputó 34 minutos. No parece que el Estoril sea el mejor escaparate para este joven que todavía tiene 19 años, y que puede ver estancada su progresión en un fútbol tan duro como el portugués. El Estoril deambula en la Liga Vitalis, va el 15º de una competición de 16 equipos, y parece que Lulinha puede seguir el mismo camino que su equipo. Esperemos por el bien del fútbol y de la cantera brasileña que este mediapunta remonte el vuelo, para que se siga conociendo como Lulinha y no se retire del fútbol como Luiz Marcelo Morais dos Reis, su verdadero nombre.

2 comentarios a “El difícil crecimiento de Lulinha”

  1. Gabriela Miranda dice:

    Lulinha tiene muy buena pinta, creo que poco a poco se ira adaptando al fútbol europeo. Es muy difícil dejar todo en tu tierra y venir a otro país y continente.

    Saludos.

  2. Helion dice:

    A Lulinha sinceramente no lo he visto, pero leí buenas críticas e informes sobre este jugador, que al final parece que se ha quedado estancado, como muchos otros jóvenes de los que se espera demasiado y demasiado pronto.

    Saludos desde http://ojeadorinternacional.blogspot.com/

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