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El que no llora no mama

De esta manera titulaba el Diario Olé tras el triunfo de la albiceleste en Montevideo que daba con los de Diego Armando Maradona en Sudáfrica después de una clasificación turbulenta, numerosas dudas en el juego, aún más en el técnico y el remate final en forma de descalificaciones de D10S en sala de prensa. Genio y figura. Pero todo eso es pasado. Ahora, Argentina es una de las candidatas al título, y no porque ellos se hayan colgado dicho cartel, sino porque el resto de selecciones así lo ven. Imaginen si durante las clasificatorias hubiesen rendido al nivel que se espera de una de las grandes. Los de Maradona entonces serían la referencia en Sudáfrica.

Pero las polémicas no se cerraron tras el patinazo de Diego en Montevideo cuando arremetió contra la prensa, ya que su convocatoria también trajo cola. La exclusión de jugadores como Gaby Milito, Garay, Cuchu Cambiasso o Javier Zanetti fueron puestos en tela de juicio por la prensa y la afición, ya que en su lugar entraron algunos jugadores discutidos como Gabriel Heinze, Juan Sebastián Verón, Burdisso o Martín Palermo. El delantero de 36 años tiene ese halo de salvador, como ya hizo ante Perú bajo una tromba de agua incesante que provocó la locura de Maradona al celebrar la victoria sobre la bocina. Y otra de las eternas discusiones ha sido el conflicto con Juan Román Riquelme, que renunció a ponerse la albiceleste por sus diferencias con el DT.

Argentina llega al Mundial y se olvida de todo lo acontecido en los últimos años, pero entre la hinchada sobrevuela esa sensación de que puede ser el momento. Si Messi rinde al nivel que lo hace en el Barcelona, si la defensa se comporta como un bloque sólido y si la cábala acompaña a Maradona durante un mes, la albiceleste puede callar bocas y volver a reinar en el plantea futbolístico.

Cómo llegó… El devenir de Argentina en esta fase de clasificación fue una auténtica etapa rompepiernas del Tour de France con picos del máximo nivel y bajadas escalofriantes. Un dato curioso es que los máximos goleadores de la selección fueron Agüero, Messi y Riquelme (sí, el denostado) con sólo cuatro tantos, lo que demuestra que todo fue una tortura. Un tránsito al borde del precipicio que al final se tradujo en el billete para el Mundial, pero que pudo cobrarse la crisis de todo un país. De una nación que vive este deporte de otra manera.

El equipo. El esquema a priori parece claro, pero Maradona es capaz de sorprender a todos, cambiar de táctica y dar una vuelta de tuerca más a su trayectoria con la albiceleste. Sergio Romero defenderá el arco; con una defensa de cuatro con Demichelis y Walter Samuel de marcadores, mientras que Otamendi (fuera de sitio) y Heinze (fuera del fútbol) harán las veces de laterales; la contención será misión para Mascherano (disfruta como un cochino en el barro partiéndose la cara minuto tras minuto); el cerebro será Verón, con mucha clase, pero con más kilómetros en sus piernas, por lo que Javier Pastore puede ser el jugador número 12 y tener protagonismo en cada encuentro; las bandas (de mucho recorrido) las ocuparán Jonás Gutiérrez y Di María, la perla emergente; mientras que en la punta estará Messi seguro, mientras que su compañero de fatigas tiene a tres candidatos: Higuaín (el que parte con ventaja), el Apache Tévez (el más bravo) y Diego Milito (el sinónimo de gol).

Pero lo cierto es que en los últimos días está corriendo el rumor de que Maradona podría dar una vuelta de tuerca, esa que no nos sorprendería, y cerrar con tres centrales, que Jonás y Di María sean carrileros, Mascherano y Verón seguir desempeñando su función, mientras que Tévez, Messi e Higuaín formen una tripleta que puede volver loca a cualquier defensa.

Estrellas. Con una colección inigualable de título y piropos recibidos en el Fútbol Club Barcelona, Lionel Messi tiene la cuenta pendiente de recibir los mismos calificativos con su otra camiseta, con la albiceleste. El heredero de Maradona tiene mucha presión, pero el menudo delantero no entiende eso de amilanarse ante las oposiciones, y puede que sea su cita. Si rinde a su nivel, Argentina llegará lejos y Leo cerrará las bocas que todavía dudan de su fútbol.

Una de las sensaciones del Mundial puede ser Ángel Di María, que en Portugal ya aburre con sus demostraciones choque tras choque, y ahora tiene el papel de titular con Maradona y es un puñal por su costado. Se habla de estar en la órbita del Real Madrid, pero lo cierto es que a nada que ofrezca, un puñado de escuadras inundarán las oficinas del Benfica con suculentas ofertas para el de Rosario.

Otra de las luchas feroces será ver quién se hace con el puesto de ariete titular en la albiceleste, con tres candidaturas de postín. Seguro que los tres tienen minutos, pero la verdad que sería un delito ver a Diego Milito, Higuaín o Tévez en el banco. Pero esa decisión es la penitencia del entrenador. Si le sale bien lo aplaudirán, mientras que si caen se quejarán de por qué no utilizó otras tentativas. Seguro que hasta Palermo entra en estas discusiones, a pesar de que sólo se mantenga en el equipo nacional por esa mística que le acompaña cada vez que salta al césped. Todos saben que algo puede pasar, y Martín suele dando la razón a sus creyentes.

Otra de mis debilidades es Javier Pastore. El jugador del Palermo se ha asentado perfectamente a la Serie A y continuó su juego de clase que ya exhibió en el Huracán de Ángel Cappa. Tiene todos los ingredientes para ser el nuevo Verón o el sucesor de Riquelme, y seguro que tiene minutos en Sudáfrica. Todo el mundo duda del estado físico de la Brujita, así que podría ser muy normal que Pastore se termine imponiendo en esta pugna de cerebros y Maradona le de los galones al del Palermo.

Calendario. La albiceleste se tendrá que enfrentar con tres selecciones correosas. Ninguna de ellas parten con la candidatura de ser la revelación o poder colarse más allá de los octavos de final, pero representan tres estilos diferentes de fútbol y seguro que le será complicado a los argentinos abrir la lata.

Argentina – Nigeria. 12 de junio, sábado. 16:00 horas.
Argentina – Corea del Sur. 17 de junio, jueves. 13:30 horas.
Grecia – Argentina. 22 de junio, martes. 20:30 horas.

3 comentarios a “El que no llora no mama”

  1. FI dice:

    Lo reitero, Argentina no ganará el Mundial por su entrenador y porque todavía no han encontrado el funcionamiento colectivo indicado o propicio.

  2. Nico García dice:

    Muy buen análisis tío. La verdad es que en la fase de clasificación dejaron bastante que desear, peor me parece a mi que en este Mundial van a llegar bastante lejos.
    Saludos desde La Escuadra de Mago

  3. Esteban dL dice:

    Ojalá lleguemos lejos, para demostrarles a los demás de que podemos pelear arriba. Aunque no le voy a dar mucha pelota al Mundial, seguramente podran llegar bastante lejos.
    saludos

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