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Jueces por sorpresa

Con la cabeza puesta ya en la playa paradisíaca que aliviará un duro año que comenzó allá a mediados de agosto, los jugadores del Liverpool y el Sunderland se ven invitados a una fiesta en la que no les apetece mucho ser partícipes. Están con pocas ganas, cansados y muchos de ellos decepcionados por el devenir de la campaña. En concreto, los reds no se tomarían ni una copa en la fiesta por el título que hoy se celebra. Llegarían, saludarían a los organizadores y se marcharían sin hacer ruido mientras el Chelsea se desvive en cada canción que atrona la sala.

El conjunto que todavía dirige Rafa Benítez se despide de su afición por este año, y puede que muchos lo hagan de forma definitiva, entre ellos su técnico y su mayor estrella (Fernando Torres), que verá el partido desde la grada y muchos le sitúan junto al preparador en la Juventus. Otro de los “emigrantes” podría ser Dirk Kuyt, que también se le emplaza a la Vecchia Signora en este mercado veraniego. El mayor hándicap es que el Liverpool no echará a Benítez, ya que la indemnización que debería pagarle es fastuosa (le quedan cuatro años de contrato), y viendo la situación económica de los reds sería darse un tiro en el pie. Por ello, la cúpula directiva espera que sea el propio entrenador o la Juventus los que den el paso al frente para iniciar las negociaciones.

Pero antes de comenzar con los rumores y los cambios de cromos hoy tienen la complicada tesitura de dejarse llevar frente al Chelsea y dejarles el triunfo a tan sólo 90 minutos o ayudar a su eterno rival. En cualquiera de los dos casos parte de la afición quedará decepcionada. Su eliminación el pasado jueves ante el Atlético de Madrid fue la gota que colmó el vaso para catalogar el año de desastre, ya que unido a su ausencia la temporada que viene de la Champions League (con lo que supone económicamente) y la clasificación del Fulham (una escuadra con apenas pedigrí en Inglaterra) a la final de la Europa League han terminado de enervar los ánimos de la hinchada del Liverpool.

Y encima las bajas son la tónica para Rafa Benítez, ya que Torres, N’Gog, Skrtel, Emiliano Insua y Fabio Aurelio están en la enfermería. Pero Carlo Ancelotti también llega con problemas, ya que no contará ni con Essien ni Obi Mikel, dos bajas importantes en la medular, mientras que Bosigwa y Carvalho tampoco podrán ayudar. Veremos como salen los reds a Anfield Road, pero lo cierto es que sus dos máximos goleadores, Kuyt y Torres, verán el encuentro desde la grada, por lo que Babel formará en punta. Las exigencias del Chelsea harán que los blues salgan con una marcha más y en condiciones normales conquistarán un triunfo definitivo para hacerse con la Premier, ya que en la última jornada reciben a un Wigan salvado y que tratará de hacer un buen encuentro, pero que lo tendrá casi imposible.

En el otro encuentro de la jornada, el Suderland recibe a las 17:00 horas (horario español) al Manchester United, algo más de media hora después de que Liverpool y Chelsea hayan concluido la primera parte del día D en la Premier League. El Sunderland llega con los deberes hechos en una cómoda décima posición y en un buen estado de forma, ya que el cuadro de Steve Bruce ha logrado nueve de los últimos 12 puntos en juego, y con su artillero Darren Bent con cuatro goles en estos últimos cuatro choques. La máxima aspiración en los Black Cats es tratar de que el punta inglés se lleve el trofeo de máximo goleador, que ahora mismo dista en dos goles de Rooney (y uno por detrás de Drogba), que hoy sí estará en el once inicial de Sir Alex Ferguson, para desesperación de Capello, que desearía que su estilete descansase para llegar en la mejor forma posible a la cita mundialista.

Por ello, poca motivación necesita el United, y Rooney, ya que según el resultado de Anfield podría auparse a la primera plaza, o en su defecto lograr la victoria para mantener el pulso hasta el último encuentro. Todo el mundo sabe que hoy el Manchester se juega su última bala porque pocos confían en que Roberto Martínez y sus chicos saquen algo en claro de Londres el próximo fin de semana. 180 minutos decisivos en la Premier League y con dos jueces sin aspiraciones, unos por el trabajo bien hecho y otros por la decepción de una temporada negra. Aunque hoy todos tienen un escaparate inmejorable para ganarse un buen contrato el año próximo. Confiemos en eso para que tanto Liverpool como Sunderland puedan dar la campanada y vivir una tarde de emociones, vuelcos en la clasificación y con nervios a partes iguales.

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