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La peor sinfonía de Franz Liszt

El compositor húngaro Franz Liszt (1811-1886) aseguró en su día que “de las colinas se puede ver la playa dorada de San Benedetto del Tronto, pueblo de pescadores… hermosos barcos pesqueros que navegan por el Mar Adriático con velas pintadas con símbolos religiosos o viejos que son adormecidos por las olas del mar, que siempre parecen tener un vivir nuevo y el murmullo del agua constituye una música dulce”. Si hoy en día cualquier ciudadano de la pequeña ciudad italiana de San Benedetto del Tronto escucha esta cita del famoso compositor se moriría de risa. No porque la afirmación de Liszt sea errónea, sino porque en los últimos años la mar baja muy caldeada en cuanto a lo futbolístico.

La Società Sportiva Sambenedettese Calcio fue fundada en 1923 y siempre deambuló entre la Serie B, las diferentes divisiones de la Serie C y algún año en los campeonatos regionales, por lo que su importancia en la historia del fútbol transalpino no ocupará ni un renglón del tomo más minúsculo de la antología del balompié italiano. La marejada en San Benedetto se inició en la campaña 1993/1994, cuando el Samb, como se le conoce, cumplía su cuarta temporada consecutiva en la Serie C, después de haber militado los ocho cursos anteriores en la Serie B. Con este panorama se iniciaba un año que concluyó en octava posición, una plaza excelente viendo que sus arcas estaban en peligro. Con la ayuda de Perazzoli, el alcalde de la ciudad, y un grupo de empresarios, la entidad pudo pagar los salarios de los jugadores, pero el presidente del club rompió la colaboración con dichos empresarios y el presente ya era negro. De esta manera, el Sambenedettese no podía ser inscrito en el verano del 94 para disputar la Serie C1, y caía de la tercera a la sexta división italiana.

Pero ni ese descenso salvo la economía del club, ya que se tuvo que refundar el conjunto de la provincia de Ascoli Piceno y comenzar desde abajo. Esa campaña en la Eccellenza (sexta división) se saldó como campeón y ascendiendo a la Serie D, campeonato en el que realizó grandes campañas durante seis años hasta que ascendió a la Serie C2 en el verano de 2001. Su temporada en la Serie C2 concluyó en quinto lugar, por lo que accedieron a los playoff de ascenso, donde tras batir al Rimini y al Brescello ascendían a la Serie C1 en un solo curso.

De esta manera, el Sambenedettese volvía a la tercera categoría italiana y ya dejaba atrás aquellos problemas económicos que arruinaron las aspiraciones de la afición rosso-blu. En la campaña 2002/2003 volvieron a dar la sorpresa y se colaron quintos, por lo que volvían a disputar unos playoff y aspiraban a su tercer ascenso consecutivo. Pero ahora ya eran palabras mayores, porque el peldaño les podía situar en la Serie B, la máxima categoría donde nunca ha estado la Samb. Pero en esas semifinales cayeron frente al Pescara, al año que viene se quedaron fuera de los playoff por dos puestos, mientras que la campaña 2004/2005 les volvió a dejar en las eliminatorias finales por el ascenso. Y si frente al Pescara la empresa era difícil, en esta ocasión tenían enfrente al Napoli, que debido a sus problemas financieros fue inscrito en la Serie C1. Los de San Paolo les dejaron fuera de la final, aunque finalmente el Napoli tampoco ascendió, pero sí lo hico en 2006.

Y cuando las olas mecían el Mar Adriático a su paso por San Benedetto del Tronto volvió la fuerte marejada. En el curso 2005/2006 el Samb se salvó en el playout contra el Lumezzane, pero al final de esa campaña volvían a desaparecer a causa de los graves problemas económicos que por segunda vez padecían sus arcas. Pese a la refundación lograron mantener la categoría y se mantuvieron tres años más en la Serie C1, que en 2008 pasó a llamarse Lega Pro Prima Divisione, pero en la campaña 2008/2009 jugaron el playout ante el Lecco tras empatar como locales sin goles y caer en cancha del Lecco por 1-0. Ese descenso no sólo suponía el descenso a la cuarta categoría transalpina, sino que salieron los trapos sucios de los empresarios que se habían hecho con la Samb. La Guardia Financiera de Pescara descubrió que dichos economistas habían estafado más de 77 millones de euros en concepto de facturas falsas desviadas a sus empresas familiares de telefonía y electrodomésticos y una deuda de unos 500 millones de euros. Gianni, Franco y Marcello Tormenti, los tres hermanos que hacían las veces de dueños del club fueron arrestados y salieron esposados tras el descubrimiento de este fraude en toda regla.

Los hermanos Tormenti desaparecían de la esfera de la Samb, mientras que el club volvía refundarse el pasado verano y vivían su tercera pesadilla en 15 años. El Sambenedettese pasaba de esta manera de la Serie C1 (tercera categoría) a la Eccellenza, la sexta división italiana. El alcalde de la ciudad, así como un consorcio encabezado por Sergio Spina trataron de no tener que disputar la temporada 2009/2010 en el sexto escalón del fútbol transalpino pagando el dinero que se necesitaba para poder jugar en la Serie D, y así ascender dos categorías en unos días, y al fin y al cabo sólo caer una división tras su tercera refundación. Pero la Federación Italiana rechazó esta propuesta y se mantuvo firme en su decisión, por lo que la Samb debía iniciar una nueva escalada de nuevo. La primera medida fue darle las riendas del club a Ottavio Palladini (en la imagen), exjugador nacido en San Benedetto del Tronto, que creció en la Samb y se retiró en el verano de 2008 con la camiseta rosso-blu.

Y este año el Adriático ha vuelto a ser una balsa de aceite, ya que la Samb ha logrado el ascenso de forma contundente al acabar en primera posición con 81 puntos, 15 de ventaja sobre el P.S. Lazzaro. En la Eccellenza sólo asciende de forma directa el primero, mientras que del segundo al quinto disputan un playoff de ascenso. De esta forma, el Sambenedettese ya está en la Serie D, que todavía es la quinta división italiana, pero que deja sonreír un poquito a la bella ciudad de San Benedetto del Tronto, a la que el compositor Franz Liszt la alabó en sus escritos, pero que no se podía imaginar que 200 años después estarían padeciendo toda clase de desgracias económicas en su equipo de fútbol. Liszt compuso bellas partituras, pero no vislumbró que las olas del Adriático iban a dejar muchas desgracias en el deporte de esta pequeña ciudad de algo menos de 50.000 habitantes.

4 comentarios a “La peor sinfonía de Franz Liszt”

  1. FI dice:

    Leí tu artículo de pe a pa y no me queda de otra más que felicitarte, parece una novela futbolística.

    Saludos.

  2. CALIGULA dice:

    Excelente nota.

    Saludos.

  3. Esteban dL dice:

    muy buen post, espectacular!
    vivir haciendo borrón y cuenta nueva es complicado, la verdad que si.
    saludos

  4. cityground dice:

    Muy bueno Santi, me alegro del ascenso del Sambenedettese (me encanta el nombre), no lo he seguido este año pero le dedique un artículo como uno de los equipos que mas temporadas habían estado en la Serie B sin llegar a la A, en algunos equipos italianos lo de la refundaciones es demasiado habitual.

    Otro refundado que ha ascendido es el Pisa que ha ganado su grupo de la Serie D.

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