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La senda de la victoria

Bruce Castle Park. 17:00 horas. Las madres apuran las horas de sol antes de volver a casa e iniciar su particular partido de la jornada con sus hijos. Les esperan más de 90 minutos de un sufrimiento cotidiano: terminar las tareas del colegio retrasadas, bañar al escurridizo pequeño de la casa, que la cena se salde sin incertidumbre ni moviola y que el trayecto a la cama no lleve consigo una amonestación por la que será recordado. La arena del Bruce Castle Park, situado a diez minutos de White Hart Lane, es la compañía perfecta del calzado de todos los hinchas del Tottenham. Ya quedan menos de tres horas para que el himno de la Champions League vuelva a atronar.

Mientras los chavales miran incrédulos, la hinchada de los spurs combina un silencio de tensión, la exaltación fruto de la cantidad de cerveza bebida o los cánticos contra el Arsenal para olvidarse de lo que se les viene encima. Es la primera vez que los londinenses están en la máxima competición continental tras su modernización, pero no parece que hayan pecado de novatos. Fueron primeros en el grupo de la muerte por delante del Inter de Milán (campeón de Europa), Twente (campeón neerlandés) y Werder Bremen. Muchos le tacharon como un conjunto con fantasía arriba, pero que quizás no estaba maduro para los grandes torneos.

Los de Harry Redknapp demostraron todo lo contrario. Anotaron más de dos dianas en cada uno de sus seis choques de la fase de grupos, así como en un playoff de clasificación que les midió al Young Boys suizo. Tras caer 3-2 en Berna en la ida, las hinchadas rivales del Chelsea o Arsenal sacaron pecho queriendo demostrar que la Champions no está hecha para primerizos y que se debe tener pedigrí para honrar a esa sintonía mágica previa al pitido inicial. Ocho días después, The Lane se llenó y vibró con un hat-trick de Peter Crouch y otro del letal Defoe. Se superó la prueba y los del norte de Londres ya podían mirar de igual a igual a sus archienemigos del Chelsea y Arsenal.

La cultura futbolística inglesa es fiel a sus colores, y la grada siempre apoya y sigue la misma rutina. El trasiego de gente por el Bruce Castle Park es habitual entre todos los lilywhites que acuden a White Harte Lane a pie y desde el oeste. Su siguiente parada, y con una estancia larga y reposada, es acudir al pub de confianza a saborear unas cervezas (es de recibo no contarlas por respeto al hincha) tratando de imaginar el partido perfecto. La similitud entre todos los cerveceros es que su escuadra siempre sale victoriosa. Desde luego, una situación paradisíaca con el alcohol y goles como protagonistas.

Son las 19:00, sólo 45 minutos para que el balón eche a rodar en su templo, The Lane. Lo de hoy son palabras mayores. Viene el A.C. Milan con sus siete Copas de Europa y ese miedo a despertar el eterno espíritu italiano de su letargo. El larguirucho Crouch decantó el primer asalto, pero nadie se fía: por historia, experiencia y el miedo a la zona Cesarini. La eliminatoria se saldó con el pase de los spurs a los cuartos de final mientras sólo el Chelsea y Manchester United les acompañaron como representantes británicos. El Arsenal había caído, así que el Tottenham ya tenía un motivo para reírse de los de Arsène Wenger.

Hoy, el Tottenham visita el Santiago Bernabéu. Un estadio que no es familiar para ellos, pero que saben que es un bonito lugar para seguir escribiendo historia en su reciente idilio con la Champions League. Echarán de menos el Bruce Castle Park, también a su tabernero de cabecera, pero todo es reemplazable siempre y cuando no falte la cerveza y el Tottenham les espere sobre el césped. Ellos ya conocen la senda de la victoria.

4 comentarios a “La senda de la victoria”

  1. Joseba10 dice:

    grandísima entrada, a mí, personalmente, me has puesto la piel de gallina…
    personalmente, mutatum mutandis (salvando las disztancias) me recuerda a lo que vivo cada dos domingos al ir a los partidos de mi equipo, el Deportivo Alavés… que allí donde lo ves, cuando se cumplen 10 años de la histórica final contra el Liverpool, vive arrastrándose por los campos de segunda división B, soñando con que, por qué no, este va a ser el año de nuestro retorno a una ´segunda división que nos espera con los brazos abiertos; desde luego será un breve paso por la categoría de plata, porque aquí, en Vitoria apuntamos mucho más alto… apuntamos a, como dice nuestro himno, "que resultes potente otra vez!"

  2. Santi Retortillo dice:

    @Joseba10

    Muchas gracias.

    Pues sí, creo que es el mismo cosquilleo que sentimos todos al ir a ver a nuestro equipo. A mí también me pasa :)

    Y espero que el Deportivo Alavés vuelva por sus fueros. Mala suerte esa cabeza de Geli. Me apenó mucho esa derrota.

    Un abrazo.
    Santi.

  3. Nico García dice:

    Grande no, grandísima entrada. Muchas felicidades, cómo te lo curras.

    Saludos desde La Escuadra de Mago.
    Por cierto, podéis ver una entrevista interesante que he podido realizar…… Gracias!

  4. Santi dice:

    buenisima entrada….
    el madrid a la decima….
    te recomiendo este…. http://tardesdefutbolyresultados.blogspot.com/
    saludos!!

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