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Sargento de hierro para un batallón sin mordiente

El Rey Otto llegó a Atenas hace casi nueve años para ponerse al frente de una selección que se quedó sin billete para el Mundial de Japón y Corea del 2002. Pero el técnico alemán se puso en primera línea mundial con su hazaña cosechada en la Euro 2004, donde contra todo pronóstico, con un juego muy ordenado, falto de calidad y con altas dosis de suerte, se elevaron al olimpo. Otto Rehhagel hacía historia con los helenos, pero ni siquiera fue capaz de llevar a ese grupo a la cita mundialista en Alemania.

Lo cierto es que Grecia no tiene nombre en el planeta fútbol, ya que la de Sudáfrica será su segundo Mundial en toda su historia, con el único precedente en Estados Unidos 94. Su billete a este torneo llegó gracias a un grupo bastante flojo, así como un rival en la repesca, Ucrania, que tampoco atesora un nivel muy alto. ¿Qué papel podemos esperar de Grecia? Desde luego lo tendrán muy complicado para tratar de pasar a los octavos de final, ya que Argentina, Corea del Sur y Nigeria (sobre todo los dos primeros) tienen un nivel superior a los europeos.

Lo que es seguro, es que el lema que rezaba en el diario deportivo heleno Sport Day no se cumplirá. Ese 19 de noviembre de 2009, el citado rotativo no dudaba en elevar la euforia hasta el olimpo de los dioses, los mismos que tuvieron mucha culpa del triunfo en Portugal en 2004. Con una foto de Otto Rehhagel siendo manteado por sus jugadores, se podía leer: ¡Escuchad griegos! ¡La final del Mundial se juega el 11 de julio a las 20:30. Reservad esa noche! Sin duda lo podríamos catalogar de sensacionalista, aunque lo más acorde sería tildar a los responsables de iluminados.

Pero los periodistas griegos nos podrían acusar de faltarles al respeto, porque no sabemos si con la clasificación a la Euro 2004 también fueron tan valientes (y locos). Eso sí, en aquella ocasión habrían acertado después de que el resto del mundo les hubiera querido ingresar en un sanatorio. No seré yo el que se atreva a decir que Grecia es carne de eliminación, pero la verdad es que no cuentan con unos ingredientes propicios para acompañar a Argentina a la fase de cruces.

Cómo llegó… Fortuna sería la palabra que se podría asociar al conjunto griego. Fortuna y un gran esquema defensivo (sólo encajaron diez dianas en otras tantas jornadas) que forjó lograr la segunda plaza en un grupo en el que Suiza accedió como campeón con un punto de ventaja sobre los helenos. Por detrás de los de Rehhagel, Letonia se quedó a tres puntos de acceder a la repesca, mientras que a Israel le faltaron cuatro para alcanzar a los griegos.

La baza más fuerte fue su trayectoria en Atenas, donde cuajaron cuatro victorias y una derrota (frente a Suiza), mientras que a domicilio sólo cayeron en Basilea y sumaron dos triunfos y dos empates. Con estos números, Grecia se coló en la repesca, para dirimir una plaza en Sudáfrica entre los helenos y Ucrania. La ida se disputó en Atenas, con un traspié de los de Rehhagel (0-0), y todos quedaron citados para cuatro días después en Donetsk. Un solitario gol de Salpingidis a mediados de la primera mitad dio la clasificación a Grecia para su segundo Mundial en la historia.

El equipo. Muy claro el esquema de Otto Rehhagel, con tres centrales, dos carrileros (aunque la gente no espere que hagan las veces de Dani Alves o Maicon en sus respectivos equipos), dos mediocentros veteranos, dos delanteros acostados a los lados y la referencia ofensiva del ariete Theofanis Gekas. En la meta estará Tzorvas, que le ha ganado la carrera al veteranísimo Chalkias, en los costados de la retaguardia estarán Vyntra y Sporopoulos, con la tripleta de centrales formada por Papastathopoulos, Moras y Kyrgiakos, que no subirán más que en las acciones a balón parado aprovechando su altura (el más pequeño del trío es el central del Genoa con un meritorio 1.85 metros). Para el debut frente a Corea del Sur, Moras será baja ya que acaba de salir de una lesión, y prefieren reservarlo para el choque ante Nigeria. Veremos cómo resuelve este contratiempo el seleccionador alemán.

En la medular habrá dos viejos rockeros, la Doble K. Katsouranis y Karagounis, compañeros en el Panathinaikos. El segundo, es el hombre con mayor criterio de la selección helena, y además tiene la importante labor de ser el encargado de poner en juego todas las acciones de estrategia. En el costado derecho estará el héroe de Donetsk, Dimitris Salpingidis, que pese a su flojo año con el Pana tiene el aval de haber dado el pase a Sudáfrica a los helenos. En el otro lado, será Giorgios Samaras, que pese a que jugará desplazado, con Rehhagel está cumpliendo en la izquierda y fue el autor de la asistencia a Salpingidis frente a Ucrania.

Y en punta, como hombre referencia, nos encontramos a Theofanis Gekas. No es precisamente una garantía de éxito, pero su cesión al Hertha Berlin le ha favorecido este año, aunque notará el aliento en el cogote de Kapetanos (buen rendimiento el del ariete del Steaua Bucureşti) o incluso Charisteas, que ya no es el de antes, pero el técnico alemán todavía le da minutos.

Estrellas. Sin duda, Georgios Karagounis (en la imagen) es el alma máter de esta selección, el jefe de las jugadas a balón parado, la extensión de Otto Rehhagel en el césped y suele salpicar sus actuaciones con cambios de juego y asistencias de mucha calidad.

Y otra estrella, en este caso de forma triple, que tengo ganas de ver es la terna formada por Papastathopoulos, Moras y Kyrgiakos. Vangelis Moras es actualmente el de mayor nivel (se perderá el debut ante los asiáticos), y el que jugará por el centro, mientras que sus escuderos son diferentes. Por un lado el central del Liverpool carece de velocidad, es algo agresivo, pero su experiencia y su facilidad para realizar goles a balón parado es su gran baza. Mientras, Sokratis es un valor emergente, y con 21 años, es un fijo en el Genoa y tiene el futuro a sus pies. Además, tiene facilidad para sacar el balón jugado. En breves dará el salto a un club de un escalón superior.

Y la última referencia en la que me quiero detener es Sotiris Ninis. Teniendo en cuenta que Grecia sólo ha estado en dos citas mundialistas, y que el habilidoso mediapunta del Panathinaikos se puede diluir por su falta de minutos, quizás es la única ocasión que tengamos de ver a Ninis en un Mundial. Ojalá tenga minutos, pero teniendo en cuenta que posiblemente no pasen a octavos de final, Sotiris podría quedarse en el banquillo e inédito.

Calendario. Sin duda la más afortunada de las tres selecciones que se disputarán la segunda plaza (Nigeria, Corea del Sur y Grecia) para acompañar a Argentina a los octavos de final. Su debut se producirá el sábado frente a Corea del Sur, en un duelo directo por seguir siendo aspirantes a ser una de las 16 mejores selecciones del mundo. Cinco días más tarde su rival será Nigeria, que no está a un gran nivel, pero que con su físico puede darle un susto a unos griegos que basarán su juego en la seguridad defensiva y la inspiración de su tripleta ofensiva. Mientras que en la última jornada se las verán con una Argentina ya clasificada (lo contrario sería una sorpresa mayúscula) y quizás la albiceleste se deje llevar y les brinde un empate si a Otto Rehhagel y los suyo les fuera necesario.

Corea del Sur – Grecia. 12 de junio, sábado. 13:30 horas.
Grecia – Nigeria. 17 de junio, jueves. 16:00 horas.
Grecia – Argentina. 22 de junio, martes. 20:30 horas.

Un comentario a “Sargento de hierro para un batallón sin mordiente”

  1. cityground dice:

    No se espera mucho de los griegos pero como demostraron en el 2004 nunca se sabe, dependerá mucho de su fortaleza defensiva y como estén Samaras y Gekas arriba. Karagounis siempre me ha gustado y espero Ninis tenga minutos, es el futuro de Grecia.

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