nav-left cat-right

Stairway 13: El lunar de Ibrox

Éxtasis, júbilo, alegría, placer, gozo, felicidad…podríamos estar hablando de sexo (ojalá), pero el asunto es bastante más complicado. Esa enumeración de palabras recubren al gol. De una forma u otra, durante los segundos de la celebración se protagonizan todas ellas con diferentes gestos. El gol es el ingrediente que adereza a los partidos, la instantánea buscada y el instante que perdura en la retina.

Por un motivo bien distinto, Colin Stein nunca olvidará el 2 de enero de 1971. Hace exactamente 41 años, el delantero del Rangers FC convirtió el 1-1 en el Old Firm frente al Celtic FC para salvar un punto en el descuento en un choque que estaba a punto de ser para los católicos. Con el 0-1, convertido en el minuto 89, gran parte de la afición local decidió marcharse. La Stairway 13 (escalera 13) fue el escenario fatídico. Con el gol de Stein se produjo una avalancha de hinchas que buscaban la salida. En esa pendiente fallecieron 66 persona y hubo más de 200 heridos. Fue el segundo Ibrox Disaster tras el de 1902. Mucho se especuló de si el gol de Stein fue el causante de la avalancha al producirse un trasiego en ambas direcciones entre los que se iban y los que decidieron volver al escuchar los gritos.

Finalmente se pudo comprobar que todos los aficionados iban en la misma dirección, pero, pese a ello, no se pudo evitar el fatal desenlace. 66 muertos y más de 200 heridos fueron el saldo de un tropiezo inocente que encadenó el torbellino de angustia entre hierros, piedra y bufandas del Rangers. Muchos de ellos fallecieron por asfixia al verse emparedados entre otros tantos aficionados. La barandilla de la escalera 13 ejemplificaba la presión que produjeron los cuerpos.

El desastre de 1971 hizo que el Rangers se pusiese manos a la obra para dar un giro a la complexión de su estadio. La representación del club, encabezada por el técnico Willie Waddel viajó a Alemania para inspirarse en el Westfalenstadion, feudo del Borussia Dortmund. Ibrox pasó a ser un campo con la totalidad de su localidades con asientos, y la UEFA le otorgó la categoría de cinco estrellas, un nombramiento que todos hubiesen cambiado por no haber vivido la angustia del 2 de enero.

En 2001, con el trigésimo aniversario, el club levantó una estatua de John Greig, el capitán del equipo durante la tragedia, para honrar a las 66 víctimas. El año pasado también fue una fecha redonda y las muestras de apoyo y respeto fueron absolutas. Hoy, otro 2 de enero, el Rangers recibe al Motherwell FC (16:00 horas CET, 15:00 hora local) con el recuerdo puesto en esas 66 personas con nombres y apellidos que un día cayeron en la trampa de la Stairway 13 cuando salían de ver a su equipo. Aunque cada vez esté más lejano en el tiempo, nadie les olvida.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>